México exportó vehículos pesados (camiones, autobuses y vehículos con propósitos especiales) a Estados Unidos por 24,530 millones de dólares de enero a agosto de 2021, una baja de 3.6% frente al 2019, antes de la pandemia, de acuerdo con datos del Departamento de Comercio. Pero la caída fue menor en comparación con el descenso total de las importaciones estadounidenses de esos productos (-12%) en la misma comparación.

Por ende, México elevó su participación de mercado a 87.4% del total de importaciones estadounidenses de vehículos pesados, un máximo histórico.

En esta industria, entre las empresas que operan plantas de producción en México destacan Cummins, Detroit Diesel Allison, Freightliner – Daimler, Kenworth Mexicana, Mack Trucks de México, International-Navistar, Dina Camiones, Scania, Volvo Group VW, Man Truck & Bus, Mercedes-Benz, Hino Motors e Isuzu Motors.

México es, según el Departamento de Comercio, el cuarto exportador más grande de vehículos pesados para carga y el segundo mercado de exportación más grande, después de Canadá, para camiones estadounidenses de servicio mediano y pesado.

De enero a agosto de los últimos 10 años, la porción de México en el total de importaciones estadounidenses de vehículos pesados fluctuó entre un mínimo de 80% en 2018 y un máximo de 85.1% en 2020, para luego escalar a 87.4% en 2021.

También México es el sexto productor más grande de vehículos pesados para carga, con 14 fabricantes y ensambladores de autobuses, camiones, tractocamiones y motores a través de 11 plantas de fabricación, dando soporte a 18,500 empleos en todo el país.

De hecho, México es el principal exportador mundial de tractocamiones, con ventas externas por 6,557 millones de dólares de dólares en 2020.

Sin embargo, todo el sector automotriz del país aún no supera los niveles prepandémicos. De enero a agosto de 2021, las exportaciones automotrices mexicanas fueron de 91,394 millones de dólares, una baja de 7.5% en comparación con el mismo periodo de 2019.

La recuperación ha sido difícil. Por ejemplo, la empresa PACCAR, que comercializa las marcas Kenworth, Peterbilt y DAF, suspendió la producción de camiones en todo el mundo el 24 de marzo de 2020, debido a la pandemia, y la producción se reanudó en todas las instalaciones a principios de mayo.

PACCAR ajustó sus instalaciones para el distanciamiento social e implementó procedimientos de limpieza profunda. Las tasas iniciales de producción de camiones en todas las instalaciones fueron más bajas que las vigentes en el momento del cierre mundial.

En el cuarto trimestre de 2020, las tasas de producción habían vuelto a los niveles anteriores a la pandemia. Pero ahora el sector automotriz ha enfrentado un problema más: la carestía de semiconductores a nivel mundial.

Así que los volúmenes de producción futuros dependerán de la demanda del mercado de camiones, la disponibilidad de piezas de los proveedores y otras directivas gubernamentales relacionadas con la pandemia.

Los camiones de PACCAR se construyen en tres plantas en los Estados Unidos, tres en Europa y una en Australia, Brasil, Canadá y México, y se utilizan en todo el mundo para el transporte de bienes comerciales y de consumo.

Una comparativa final, aún más atrás: de enero a agosto de 2008, México tenía una participación de 50.8% en el total de importaciones estadounidenses de vehículos pesados, cuando entonces exportó 5,523 millones de dólares en ese rubro.