El presidente de la Comisión de Salud del Senado, Miguel Ángel Navarro, aseguró que la nueva ley de propiedad industrial aprobada en el Pleno elimina los aspectos que más le preocupaban y que limitaban la competencia de los medicamentos genéricos a precios más accesibles para los pacientes mexicanos.

“Fue un hecho histórico, lo logramos. Los tres capítulos fueron eliminados. En todos los años que llevo como diputado o autoridad de salud, nunca me había tocado una reforma en favor de la salud tan importante y tan grande como la que logramos reformando el aspecto de propiedad intelectual”, afirmó el médico cirujano gineco obstetra que ha sido dos veces diputado y dos veces senador, autoridad de salud en Nayarit y directivo del ISSSTE y del IMSS.

Dijo que las autoridades de Economía y del Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI) terminaron aceptando los tres aspectos que se reclamaban: se quitó la barrera de 3 y 8 años para investigar conforme la llamada Cláusula Bolar, ya no se permitirán las patentes de segundo uso que fomentan el reverdecimiento eterno de patentes y, aunque sí quedo la vinculación entre IMPI y Cofepris (llamado linkage), ésta será más transparente y sin opción a que el Instituto acepte amparos para extender artificialmente la protección de patente.

En la versión final, explicó a El Economista, se transparentó el sistema de vinculación a fin de reducir los espacios a litigios cuya finalidad sea retrasar la entrada de genéricos; se mejora la calidad de la información y se promueve que la entrada inmediata de genéricos sea ágil.

“Avanzamos en eliminar obstáculos normativos haciendo clara la vinculación con el reglamento de insumos para salud. En los hechos, removimos obstáculos para que en la compra pública de medicamentos se amplíe su base de oferta a través de la industria farmacéutica nacional”.

Detalló que el domingo, después de la sesión abierta de las Comisiones Unidas de Economía, Salud y Estudios Legislativos que fue suspendida, hubo un segundo momento donde estuvo la subsecretaria de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía, Luz María de la Mora Sánchez, el titular del Instituto Mexicano de Propiedad Industrial, Juan Lozano Tovar, y la  directora general de Patentes, Eulalia Méndez Monroy, así como el vicecoordinador del grupo parlamentario de Morena, el senador Eduardo Ramírez Aguilar.

En esa sesión privada se definió que en lugar del nombre propuesto de “Ley de Protección a la Innovación Industrial” quedara “Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial”, ya que se protegen muchas más figuras que la innovación industrial.

Se acordó eliminar la fracción IX del artículo 47, a fin de no generar elementos de confusión y abrir la puerta a patentes de segundo uso (“ya sólo habrá innovador o genérico”), tal como ha quedado claro en los tratados internacionales: que ninguna patente de segundo uso pueda ser otorgada si no cumple con los requisitos universales de patentabilidad (novedad, actividad inventiva y aplicación industrial). Dijo que se hizo todo para evitar y cancelar cualquier posibilidad de que las patentes vigentes al entrar en vigor esta nueva ley puedan obtener un certificado complementario.

En torno a la vinculación IMPI-Cofepris se modificó el tercer párrafo del artículo 162, que obliga al IMPI a tener un sistema de vinculación a través de una gaceta clara y transparente que impida extender por más de 20 años la patente de los medicamentos a través de litigios. “Ya no habrá secretos, habrá total transparencia en esto,” finalizó.

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