La reforma profunda al campo es la oportunidad para que en México se cree una política lechera con esquemas financieros, créditos competitivos en plazos y tasas, instrumentos de mercado y programas de compras gubernamentales que aumenten la oferta y la rentabilidad de los pequeños productores; de lo contrario, en el 2020 desaparecería 40% de las 250,000 unidades productoras de leche, dijo el presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos Lecheros (ANGLAC), Vicente Gómez.

En el marco de la presentación del libro La autosuficiencia lechera en México es posible, refirió que Liconsa, como paraestatal de gran influencia en el precio que paga la industria a los productores, debe pagar a precios de indiferencia; pues mientras la importada se paga entre 7.50 y 8 pesos el litro, la nacional es de 6.20, lo que significa pérdidas para los productores nacionales.

Destacó que en el 2013 México produjo 10,900 millones de litros pero importó alrededor de 3,200 para abastecer el mercado nacional, que es de 14,000 millones de litros. Sin embargo, de contar con los instrumentos adecuados podría aumentar su importación y alcanzar la autosuficiencia en el corto plazo.

Dijo que las condiciones industriales con las que cuenta México son favorables para el desarrollo sostenido de la ganadería lechera.

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