La renegociación particular sobre las reglas de origen en el sector automotriz no se resolverá en la quinta ronda para la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), anticipó la Secretaría de Economía (SE).

Mientras que el gobierno del presidente Donald Trump ha pedido incrementar el contenido nacional y regional en los productos automotrices, el gobierno mexicano ha planteado que las reglas actuales funcionan adecuadamente e, incluso, considera que en ocasiones reducir el contenido puede ser benéfico.

La Casa Blanca pidió que los automóviles importados por Estados Unidos desde México y Canadá tengan 50% de contenido estadounidense y 85% de contenido de los tres países, además de que se obligue al rastreo del origen de 100% de las piezas.

“Es una decisión que no puedes aceptar de entrada. No va a ser un tema que vamos a resolver en esta ronda, ésa es la realidad; será un tema que vamos a seguir dialogando con Estados Unidos, a sensibilizarlos”, dijo Salvador Behar Lavalle, jefe negociador adjunto del TLCAN de la Secretaría de Economía, en una entrevista radiofónica.

Desde que en 1994 entró en vigor, el TLCAN ha registrado cambios en sus reglas de origen en tres ocasiones, en cada una para un grupo diverso de productos, y un cuarto paquete fue aprobado por los gobiernos de los tres países, pero quedó pendiente de ser ratificado por los congresos.

La Cámara Japonesa de Comercio e Industria de México pidió mantener las condiciones vigentes relativas a las reglas del origen para todos y cada uno de los productos en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte actualizado.

“Solicitamos que en lo que respecta a las reglas de origen específicas por producto, no se realicen modificaciones en los métodos de cálculo, así como tampoco en los porcentajes de contenido regional sobre todos los productos”, dijo Takashi Morimoto, presidente de la Cámara, en una carta enviada a Ildefonso Guajardo, secretario de Economía.

A julio deL 2017, la Cámara contaba con 470 empresas miembros. Las compañías niponas exportaron a Estados Unidos y Canadá productos por un valor de 19,531 millones de dólares en EL 2016, lo que representa 25% del total de las exportaciones del sector automotriz a Norteamérica.

En las negociaciones, el sector siderúrgico de Estados Unidos solicitó incluir al acero en la lista de productos rastreables; sin embargo, las empresas japonesas, según Takashi, se oponen a ello porque sería “extremadamente difícil” que los productores de automóviles establecidos en México cumplan con la regla de origen requerida. “Modificaciones a los puntos mencionados anteriormente pueden afectar las cadenas de suministro construidas a lo largo del tiempo; aun cambios menores pueden tener importantes efectos negativos”, dijo. “Esto repercutirá, por ejemplo, en la reconsideración de continuar la producción en México”.