Detrás de la #RedAMLOve hay una operación que beneficia a alguien en particular y que no es necesariamente el presidente, dijo Rossana Reguillo, coordinadora del Signa Lab Iteso, el equipo de investigación responsable de un estudio que expone la operación de una red organizada en Twitter que ataca a los detractores de Andrés Manuel López Obrador.

Según lo descrito por el estudio Democracia, libertad de expresión y esfera digital. Análisis de tendencias y topologías en Twitter: el caso de la #RedAMLOve, realizado por Signa Lab Iteso, esta red en medios sociales ha coordinado los ataques a la prensa bajo los hashtags #PrensaFifí y #Chayoteros, principalmente, para encausar los esfuerzos y las temáticas de estas acciones. Entre los objetivos de los ataques, el estudio menciona a los periodistas Carlos Loret de Mola y a Joaquín López Dóriga. También cita el caso de los periodistas que cubren las conferencias matutinas de López Obrador, a los que se ataca si hace una pregunta incómoda para el presidente o abiertamente crítica.

En entrevista con El Economista, Reguillo apuntó que lo importante es preguntarse de dónde viene esto, a quién le sirve y a quién beneficia generar este nivel de violencia en el país. Los ataques de la #RedAMLOVE son altamente violentos, lo que además de radicalizar las posturas y abonar a la polarización de la sociedad y generan autocensura de las voces críticas, que prefieren no pronunciarse ante la posibilidad de ser atacados en las redes sociales, dijo Reguillo.

Esta académica del Iteso, la universidad jesuita de Guadalajara, apuntó que los violentos ataques en la red social no son exclusivos de los simpatizantes de López Obrador, sino que también sus detractores exponen esta conducta. Dijo que el Signa Lab está comenzando un trabajo de investigación dirigido a las conductas exhibidas por los detractores del presidente en Twitter. Adelantó que hasta ahora han detectado “la misma dinámica [de la #RedAMLOve], pero del lado contrario”, entre los críticos de la actual administración.

Reguillo dijo que la investigación de las tendencias generadas en Twitter contra López Obrador está en ciernes —se inició el 3 de marzo, dijo— por lo que aún no se analizan los datos obtenidos hasta ahora. Uno de los grupos creados contrarios a López Obrador que el Signa Lab identificó es el autonombrado “La unidad hace la fuerza”, que opera —en opinión de Reguillo— bajo la misma lógica de la #RedAMLOve. Bajo el hashtag #AntiPopulismo, este grupo llama a usuarios de Twitter con un claro perfil antilopezobradorista a generar una red en el microblogging contra “la destrucción de #México que estamos sufriendo” y para “no permitir que los bots de @lopezobrador_ nos censuren”.

Sobre la polarización existente en la sociedad mexicana que se ha trasladado a Twitter, Reguillo citó el caso del comportamiento en la tuitósfera en el proceso del Brexit en Reino Unido, del que el Signa Lab realizó una investigación. Reguillo dijo que los niveles de discusión durante el proceso de consulta entre la ciudadanía de que Reino Unido dejara la Unión Europea, con una opinión pública dividida entre el “sí” y el “no”, si bien fueron combativos, no llegaron a los niveles de agresión observados en los casos de México con la llegada de López Obrador a la presidencia, de Brasil con la elección de Jair Bolsonaro o de las disputas entre el presidente Daniel Ortega y la oposición en Nicaragua.

Reguillo también respondió a las críticas al estudio que lo juzgan de sesgado, al no incluir al mismo tiempo el análisis de los ataques coordinados de los detractores del presidente López Obrador. “No es un estudio sesgado, es un estudio de caso”, dijo, y añadió que “se podría calificar de sesgado si hubiésemos dicho que era un estudio general de la red [Twitter]”.

Se le preguntó a la académica del Iteso qué debe entenderse por “comportamiento orgánico” en Twitter, pues es una de las premisas que les llevan a concluir que las acciones de la #RedAMLOve son operaciones altamente coordinadas y con objetivos específicos, es que no se trata del desarrollo típico de una tendencia.

“Asumimos que un hashtag coloca una narrativa básica que sigue dos caminos: uno de tipo orgánico y otro de tipo inorgánico por la participación o aceleración e implementación de cuentas automatizadas, de cuentas que aún siendo humanas tuitean a una velocidad enorme. El comportamiento orgánico de una conversación en Twitter tiene un ritmo de horas de picos muy estable, a menos que sean sucesos como el del accidente en el estado de Hidalgo, que se convirtió muy rápido en una tendencia; sin embargo ahí, que fue un pico muy orgánico pese a la velocidad de crecimiento como tendencia, se veía que no había acuerdos en el hashtag, sino una profusión de formas para referirse al evento. 

“Cuando una narrativa crece de forma inorgánica, se puede identificar el uso orquestado —por un grupo de cuentas que el Signa Lab identificó con uso de software— de hashtags particulares, a través de los cuales se difunden los mensajes a gran velocidad, y cuyos picos de tráfico se dan en horarios específicos que se repiten”, explicó Reguillo.

Para la investigadora del Iteso, más importante que un deslinde público de López Obrador de la #RedAMLOVE —consejo que consta entre las conclusiones del estudio—, es que el presidente mande un mensaje de concordia, e invite a sus seguidores a una actitud serena para el debate. Este llamado, dijo Reguillo, tendría un efecto que se extendería incluso a sus detractores.

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