El abasto de gas natural para la producción de energía eléctrica en México está en riesgo por el alto consumo y desperdicio del hidrocarburo por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex), que requiere de mayores inversiones para reducir el venteo de la molécula a la atmósfera.

La Comisión Federal de Electricidad y Pemex son los mayores consumidores de gas natural en México, pues generan casi 75% de la demanda del hidrocarburo. De este porcentaje, la generación de electricidad abarca 43 puntos porcentuales y el resto, las actividades petroleras de Pemex.

Cuando eran empresas estatales al cien por ciento, las dos tenían la misma información, y hoy da la impresión de que no se hablaban. Lo ideal ahora sería que hicieran planes conjuntos Pemex, Secretaría de Energía, CNH y CFE para que el proceso se vaya en una sola dirección, que la licitación de la CNH se haga a sabiendas de que puede obtener un contrato de compra de gas con la CFE, que hay una planeación completa de todo el proceso y que el pozo que se perfore en México tendrá quien lo consuma , opinó Marcos Pineda, especialista en negocios de Consulting Research.

La CFE y sus productores privados consumen 3,798 millones de pies cúbicos diarios (mmpcd), pero muy cerca de ellos está el sector petrolero, con 2,094 mmpcd. De acuerdo con cifras de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), el autoconsumo de Pemex así como su desperdicio reducen la oferta nacional de gas natural e incrementan el porcentaje de las importaciones.

Tan sólo durante el primer semestre del año pasado Pemex envió a la atmósfera 13.1% de su producción, equivalente en valor a 360 millones de dólares. Por falta de inversiones para compresión y uso de este hidrocarburo, además de la necesidad de acelerar la producción petrolera a riesgo de perder gas natural, el desperdicio en volumen aumentó 30% de un año a otro, que son 3.7 puntos porcentuales adicionales en proporción con la producción nacional. En tanto, en 10 años se ha incrementado 174% la quema y venteo en volumen de gas natural en el país.

Con una producción promedio de 5,024 mmpcd de gas natural en todo el país y un consumo de 9,088 mmpcd diario, el déficit es de 4,064 mmpcd; sin embargo, la participación de las importaciones es mayor si se toma en cuenta que para Pemex y para Pemex Exploración y Producción se dedican 2,388 mmpcd.

Además, a estos montos se deben de sumar otros rubros como son reinyección a yacimientos, encogimiento de los mismos y emisiones a la atmósfera. En total, al mercado nacional de gas natural no salen 3,633 mmpcd que deben ser sustituidos por compras en el exterior.

Es decir, de la producción nacional 73% se queda en actividades propias de Pemex o es enviado a la atmósfera. De acuerdo con los datos proporcionados por la CNH, la mayoría del gas producido en el sur-sureste del país se queda como de usos propios o para continuar con la operación petrolera por medio de reinyecciones a los yacimientos petroleros.

En total, de las actividades reales de producción de gas natural, ya sin la suma de lo que se debe dedicar al interior de la petrolera y de todo lo que se envía a la atmósfera, solo queda 28%, que es lo que se envía al mercado.

Normalmente lo que ocurre es que el crecimiento de la demanda industrial es inferior al crecimiento de la demanda de gas del sector eléctrico, las empresas usan más electricidad que gas y en este momento, con el precio de referencia de 4 dólares en el sur de Texas, es un combustible muy atractivo pero se necesita sacarlo del subsuelo o importarlo, que es la medida más usada de corto plazo; la apuesta de la industria debería ser con producción interna de gas natural, y se supone que para eso se está haciendo las licitaciones en la Comisión Nacional de Hidrocarburos , afirmó Marcos Pineda.

Agregó que una buena parte de la producción se queda dentro de Pemex y en este caso la CFE le está quitando materia prima a la empresa, que es la más importante en el país, en un área donde la competencia es limitada y que comercialmente tiene un alto déficit, como es el caso de la industria del plástico o de los petroquímicos, añadió.

luis.carriles@eleconomista.mx