Nueve asociaciones de industria rechazaron la propuesta de un impuesto de 2% a los servicios de entrega gestionados a través de plataformas tecnológicas que hizo el gobierno de la Ciudad de México. Según las asociaciones, que representan a empresas como Rappi, Uber, Mercado Libre y Didi, este impuesto generará “un impacto negativo directo en la economía de los miles de negocios y repartidores que dependen de estas plataformas”.

La Asociación de Internet México (AIMX), Asociación Latinoamericana de Internet (ALAI), la Asociación Mexicana de Ventas Online (AMVO), la Asociación Fintech México (FTMX), Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), la Confederación Patronal de la República Mexicana CDMX (COPARMEX), la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (CONCAMIN), el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología, A. C. (COMCE) y la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA) firmaron un comunicado conjunto en el que expresaron su preocupación ante esta propuesta presentada como parte de la Ley de Ingresos de la CDMX.

“Un impuesto local por usar las calles no tiene precedente y es inconstitucional, va en contra del principio de equidad tributaria y además es una medida que daña a la economía digital, limitando la creación de valor económico y social, la cual, más allá de beneficiar a los usuarios y consumidores finales los afecta en gran medida”, advirtieron las organizaciones.

El gobierno de la CDMX presentó ante el congreso local una propuesta para añadir el artículo 3017 TER al Código Fiscal de la ciudad mediante el cual se cobre un impuesto de 2% del “monto total (de ventas), antes de impuestos, por cada entrega de personas físicas o morales que operen, utilicen y/o administren aplicaciones y/o plataformas informáticas para el control, programación y/o geolocalización en dispositivos fijos o móviles, a través de las cuales los usuarios puedan contratar la entrega de paquetería, alimentos, víveres o cualquier tipo de mercancía con entrega en el territorio de la capital”.

La medida afectará a empresas de proveen servicios de logística (mensajería y paquetería) sobre todo en comercio electrónico, como Mercado Libre, Amazon, Walmart, y a empresas que reparto de comida y supermercado a domicilio, como Uber Eats, Didi Food, Cornershop, Jüsto, iVoy, Cargamos y la rusa Borzo.

Según el comunicado de las asociaciones de industria, el nuevo impuesto “aumentará los costos para los comercios, los restaurantes, las plataformas de pago, de logística, de última milla, de venta a domicilio y mercados en línea (marketplaces), entre otras plataformas intermediarias, promotoras y facilitadoras”.

También dijeron que el impuesto generará una modificación en la estructura de costos de las plataformas digitales y de los restaurantes y pymes que las usan, lo que redundará en un aumento en los precios para los consumidores finales y en una afectación en los ingresos de los repartidores que trabajan en estas plataformas.

Este jueves 2 de diciembre, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, dijo en una conferencia de prensa que el nuevo impuesto que propone su administración no afectará a los usuarios de estas aplicaciones ni a los repartidores que trabajan en ella.

Las asociaciones hicieron un llamado al Congreso de la CDMX para que valore los efectos negativos que podría tener este impuesto debido a la importancia que tienen el internet, la tecnología y la innovación “en la economía y el bienestar de los mexicanos”.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx