Tras haber arrancado el segundo semestre del 2021, empresarios nacionales y extranjeros mantienen cautela con el ejercicio de sus inversiones necesarias para que sus empresas se incrusten en la reactivación económica de las diferentes regiones del país, ya que la inseguridad se ha convertido en una problemática para operar, sostuvo la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra).

Además de la incertidumbre jurídica que persiste por el cambio de reglas de operación en el sector energético, el tema del “cobro de piso” o “cobro de permiso de operación”, que lleva implícito la inseguridad, se ha colocado como las grandes preocupaciones de los empresarios, sostuvo Juan Manuel Chaparro Romero, presidente de Fomento Industrial de la Canacintra.

“Si existe impunidad, corrupción, robo de combustibles, secuestros, y el cobro de piso, no habrá plan de infraestructura o paquete económico de crecimiento bien intencionado que funcione apropiadamente en pro de una mayor atracción de inversiones con desarrollo económico y de paz social, que permitan hacer crecer a nuestro país y a todos sus sectores productivos”, advirtió el empresario.

El gobierno federal podrá argumentar que los inversionistas siguen invirtiendo en nuestro país; sin embargo, estas inversiones siguen siendo cautelosas y podrían ser mayores a las registradas al día de hoy, con el beneficio a la economía mexicana y a su población, abundó.

El representante de la Canacintra dijo en entrevista: “desafortunadamente en el medio empresarial hay que insistir y abordar el tema de combatir la inseguridad, porque mientras en México persista la creciente inseguridad pública, los homicidios, los robos y bloqueos o cierres a transportistas en las carreteras, así como las extorsiones y amenazas a empresarios, a comerciantes y trabajadores, difícilmente se podrá crecer”.

Chaparro conminó al gobierno federal a que junto con las autoridades estatales, municipales y las secretarias de la Defensa Nacional y la Marina, fortalezcan la seguridad nacional, con el fin de detener y reducir de manera “inteligente y eficazmente” la creciente inseguridad pública que crece en el país.

Desde la perspectiva industrial, es urgente que durante el segundo tramo de su periodo de la presente administración rectifique su actuar hasta lo ahora realizado, y a partir de este segundo semestre del 2021, se permita retener, reactivar y atraer un mayor flujo importante de inversiones a las actuales.De lo contrario, “no se podrá salir del esquema deteriorado, incierto y frágil en que se encuentra en el país en materia de crecimiento y generación de empleos formales”.

El representante de la Canacintra lamentó que el nivel de las inversiones fija bruta, pública y privada que puede realmente generar un crecimiento palpable hacia la población en general, debería de representar entre 24 y 25% del PIB; no obstante, la inversión pública hasta la fecha no supera el 3% en su participación, dejando el resto a el sector privado. En los años 2019 y 2020, la inversión total público- privada en promedio alcanzó el 19%, recordó Juan Manuel Chaparro.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx