El Instituto Federal de Telecomunicaciones validó a The Walt Disney Company la compra de los activos de Twenty-First Century Fox en México, con una serie de condiciones que alcanzan a los mercados de provisión y licenciamiento de contenidos audiovisuales en televisión restringida y particularmente en cuanto a los derechos de transmisión de eventos deportivos, por lo que el IFT ordenó a Disney a desincorporar Fox Sports en un periodo máximo de seis meses y a no recontratar personal o recomprar ese negocio en al menos diez años.

El regulador mexicano encontró que esta fusión traería riesgos a la competencia en la provisión y licenciamiento de canales de TV de paga, en las categorías de contenido de “deportes” y los llamados programas “fácticos”, aquellos sobre contenidos culturales, documentales y realities, entre otros.

A decir del IFT, en cuanto lo que cabe a los programas fácticos, la combinación de Disney con Fox daría lugar a un agente con una participación del 40% de la audiencia, pues esa misma entidad ofrecería al público mexicanos los canales A&E, History, H2 y Lifetime y National Geographic y Nat Geo Wild, y de esta manera pudieran darse las posibilidades que el nuevo agente se coordinara con el competidor Discovery para fijar conductas anticompetitivas que lastimen a las audiencias.

Fue así que el IFT determinó que  los canales National Geographic y Nat Geo Wild se mantengan y comercialicen por separado de A&E, History, H2 y Lifetime.

En cuanto al licenciamiento de los contenidos audiovisuales en materia deportiva, el IFT observó que la concentración de Fox y Disney crearía un actor que controlaría el 80% de las audiencias y eso afectaría la oferta y los precios de los contenidos, y ello no podría ser contrarrestado por otros competidores.

Entonces, el Instituto Federal de Telecomunicaciones ordenó desincorporar todo el negocio relacionado con la provisión y licenciamiento de los canales deportivos Fox Sports, “lo que incluye todos los activos necesarios para mantenerlo como un negocio viable e independiente de las partes en derechos de transmisión, contratos vigentes, bienes inmuebles, muebles, derechos de transmisión, entre otros”, dijo el regulador.

El plazo para desincorporar Fox Sports es de seis meses, prorrogables por un periodo igual con causas justificadas y en caso de no lograrse la venta a una tercera empresa en ese plazo, Fox Sports deberá constituirse a un fideicomiso con el mandato irrevocable de enajenar y/o liquidar el negocio.

Para llevar a cabo la desincorporación de Fox Sports, Disney y Fox deberán nombrar un administrador independiente, un agente de desincorporaciones y un auditor independiente, y será el IFT quien verifique y valide al comprador y que éste no genere efectos adversos a la competencia

“Para asegurar que la oferta de los canales deportivos se mantenga independiente, se impide a Disney proveer y licenciar los suyos (ESPN) conjuntamente con los de Fox (Fox Sports) y a adquirir o producir conjuntamente contenidos deportivos y una vez concretada la venta, se imponen obligaciones a las partes para asegurar la viabilidad del negocio desincorporado, como no recomprar en todo o en parte el negocio en, por al menos, diez años y durante al menos tres años, no podrán reclutar a personal clave del negocio desincorporado”.

Disney y Fox tampoco podrán incrementar el número de canales deportivos en su oferta ni ofrecer contenidos que en los últimos tres años haya ofrecido en exclusiva Fox Sports, y deberán permitir al comprador el uso de la marca “Fox” para contenidos deportivos en TV de paga.

Por tratarse de una concentración de carácter internacional, esta operación fue analizada por reguladores en EUA, Chile, Brasil, la Unión Europea, entre otros.

Disney informó esta mañana que su concentración con Fox será efectiva el 20 de marzo próximo.

La concentración de The Walt Disney Company con Twenty-First Century Fox supone una compraventa de 71,300 millones de dólares.

Esta operación se enmarca en un momento en que en México el operador más grande de telecomunicaciones del país, América Móvil, ha solicitado una habilitación para incursionar en el mercado de la televisión y video, mientras que AT&T solicitó un permiso para experimentar la distribución de productos de video a través de la banda de espectro de 3.4 GHz y con tecnología 5G y cuando esta misma empresa baraja vender su 41% de participación en el sistema de televisión Sky de Televisa.

En México y Brasil, empresas de radiodifusión y de telecomunicaciones como Televisa y Globo Comunicacao, han manifestado sus preocupaciones por la megafusión de estas empresas que son productoras y distribuidoras de contenidos a través de distintas plataformas y que además tienen en su poder los derechos de transmisión de diversas competiciones deportivas de alcance mundial.