En momentos donde la digitalización de la economía, virtualización de redes y el crecimiento del almacenamiento de datos en la nube, las empresas, independientemente de su sector, están enfrentando retos para salvaguardar su información, procesos y datos de sus clientes.

Cada vez encontramos reportes de empresas que han sido atacadas, generando pérdidas de información, dinero y la confianza de sus clientes.

Y ha surgido una necesidad de reducir estos riesgos, aumentado la necesidad de implantar medidas de ciberseguridad. Sin embargo, es necesario contar con estándares adecuados y la certificación de su cumplimiento.

Desde IFGICT (International Federation of Global and Green Information Communication Technology), se ha anunciado recientemente la publicación de su nuevo estándar de ciberseguridad.

IFGICT es una organización independiente creada que toma la iniciativa y establece estándares de la industria de las tecnologías de la información y comunicación, basada en Estados Unidos, con sedes en Suiza, Jordania y Brasil.

IFGICT trabaja juntamente con organizaciones internacionales como la Organización de Naciones Unidas (ONU), Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y el Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE).

El estándar de ciberseguridad de IFGICT, permite a las empresas contar con una certificación sobre sus procesos, tener un control y balance de los acuerdos de seguridad de la información, y disminuir los riesgos para evitar que los piratas informáticos roben sus datos. Estas auditorías periódicas ayudan a exponer cualquier tipo de inseguridad o los resultados no deseados.

Cualquier empresa de distinto tamaño o de diferentes sectores, como finanzas, banca, industria, aeroespacial o atención médica, cuentan con la oportunidad de utilizar el estándar de ciberseguridad IFGICT. Con el objeto de asegurar que están siguiendo las instrucciones y la orientación correctas según el cumplimiento de IFGICT para lograr y proteger sus centros de datos e infraestructuras.

“En estos momentos, donde gran parte de la actividad de las empresas han migrado a los hogares, y la conexión de sus empleados desde distintas ubicaciones físicas. Incluso, desde distintos lugares de un mismo país o desde distintos países. Mantener la seguridad de la red, información y bases datos es una prioridad. El estándar de Ciberseguridad desarrollado por IFGICT contiene todas las medidas que le permiten a las empresas mantener sus datos seguros, y crear confianza con sus clientes”, dijo Gerardo Mantilla, oficial para Latinoamérica de IFGICT.

Mantilla agregó que “el proceso de certificación es bastante completo y está dedicado a la evaluación de riesgos, las políticas de seguridad del sistema de información, las listas de verificación y la capacitación”.

Esto permite que las empresas cuenten con el acompañamiento de profesionales certificados por IFGICT, con la expansión de su red la cuál será dirigida por Gerardo Mantilla.

“IFGICT está expandiendo sus operaciones en América Latina, y estamos conformando un equipo de trabajo de profesionales expertos en el área de ciberseguridad, y el resto de los estándares que proporciona IFGICT para evaluar, certificar y entrenar a nuestros clientes. Está expansión está a mi cargo y la intención trabajar en conjunto para ampliar nuestra base de clientes en la región.”

Los nuevos estándares que ha definido el IFGICT van más allá de la ciberseguridad, especialmente con un trabajo en conjunto con la UIT. Como es el caso de inteligencia artificial, a través de la Comisión de Estudio UIT-T AI4EE & IFGICT A.I.

Los miembros del comité del grupo de estudio identifican las necesidades de estandarización para desarrollar un enfoque sostenible de la inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes, incluida la automatización, la realidad aumentada, la realidad virtual, la realidad extendida, la fabricación inteligente, la industria 5.0, la computación en la nube / borde, la nanotecnología, 5G, entre otras.

El grupo de enfoque desarrollará informes técnicos y especificaciones técnicas para abordar la eficiencia ambiental, así como el consumo de agua y energía de las tecnologías emergentes, y brinda orientación a las partes interesadas sobre cómo operar estas tecnologías de una manera más eficiente desde el punto de vista ambiental para cumplir con la Agenda 2030 para Desarrollo Sostenible y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Con información de Nicolás Lucas.