El sector privado no minimiza la reciente degradación de México a categoría 2 por parte de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos porque la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) no cumplió con los estándares de seguridad de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).

La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) estimó que la medida que “congela” la expansión de operaciones de las aerolíneas mexicanas hacia Estados Unidos ocasionará que el gobierno deje de captar en el corto plazo unos 5,076 millones de pesos por impuestos generados en venta de boletos (el 94%) y de combustible (6 por ciento), suponiendo que la duración de la degradación sea similar a la del 2010 (casi cinco meses).

Dicho monto representa una cuarta parte del presupuesto público que se autorizó este año para la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y se incrementará si el regreso es tardío, lo que afectará la temporada de invierno, la de mayor flujo con el mercado norteamericano.

En el documento Potenciales impactos macroeconómicos de la degradación, fechado el mes pasado, se explica que la cifra (que puede ser hasta seis veces mayor considerando el gasto de los turistas provenientes de EU) está basada en información pública disponible sobre el costo de la degradación del 2010, que duró poco más de cuatro meses.

De acuerdo con la IATA, el nuevo golpe al sector, que sigue sin recibir apoyos de la autoridad federal, se tendrá que sumar a la estimación de “pérdida de ingresos del 65%, equivalente a 9,320 millones de dólares, debido a una contracción estimada del 52.2% en la demanda de pasajeros”, que arrastra México por la pandemia del Covid-19.

Además de ofrecer su total disposición a colaborar para volver a la categoría 1, la asociación que incluye a Aeroméxico, Aeromar, Volaris y Mas Air (VivaAerobus no es afiliada), consideró que el presupuesto adecuado de la AFAC para atender la necesidades administrativas y regulatorias debe estar entre los 500 y los 1,000 millones de pesos anualmente.

En el 2021, vía la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) se le asignaron 379.7 millones de pesos a la agencia, la menor cifra de los últimos tres años, por lo que comenta en el texto: Son mucho mayores las pérdidas asumidas para la economía que la inversión necesaria para cumplir con los requisitos establecidos por la FAA.

Se pide mayor transparencia

El 27 de mayo, dos días después de la degradación, en una charla vía Zoom con integrantes de la Asociación Femenil de Ejecutivas de Empresas Turísticas de la República Mexicana (AFEET), el gerente en México de la IATA, Cuitláhuac Gutiérrez, dijo que las consecuencias en el sector sí son graves, sobre todo en el largo plazo, por lo que ya están trabajando con las autoridades para buscar el pronto regreso.

Recordó que, en la primera reunión con representantes del gobierno federal para tocar el tema, como industria, hicieron cuatro peticiones. La primera es que haya total transparencia: Necesitamos saber detalles del reporte de la autoridad. Sabemos que hay 28 hallazgos que en su mayoría fueron resueltos, pero queremos ver qué dice el reporte y hacer nuestros aportes.

Las otras se relacionan con dar el mayor grado de importancia al tema como autoridad, estrechar la comunicación con la FAA y aceptar que si no se resuelve pronto el problema, la situación será más complicada. Cabe destacar que la propia SCT sabía desde el año pasado de los pendientes de la agencia como autoridad regulatoria.

En el programa de trabajo del presente año se plantea la necesidad de elaborar los proyectos de modificaciones a la normatividad aeronáutica, a afecto de ajustarla con las mejores prácticas recomendadas por la comunidad internacional y conforme a las necesidades de la industria aeronáutica nacional.

El tiempo requerido para esas labores no alcanzó y llegó la degradación el 25 de mayo del 2021.

El diagnóstico de la IATA:

  • En el 2010 México ya sufrió una degradación de categoría que afectó el mercado a Estados Unidos y redujo la capacidad (número de vuelos) en promedio 7% sin ser recuperada hasta finales del 2012.
  • El impacto de la medida afectó significativamente a las aerolíneas mexicanas durante el 2011 contrajo la demanda en 22% mientras se observó un incremento del 10% en la demanda de las aerolíneas estadounidenses.
  • Una degradación de categoría imposibilita a las aerolíneas mexicanas para abrir nuevas rutas a EU, por lo que es prioritario restablecer la conectividad internacional, impactada por la crisis del Covid-19, misma que colateralmente soporta una proporción importante de la conectividad doméstica.
  • Nuevas iniciativas de inversión o apertura de nuevos aeropuertos, como el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, quedarían limitados al mercado doméstico, debido a la limitante de acceso de las aerolíneas mexicanas al mercado estadounidense que representa cerca del 38% del tráfico internacional.
  • Para la AFAC el costo que representa subsanar los hallazgos identificados en la primer etapa de la auditoria IASA, deber ser analizado desde un punto de visto macroeconómico, derivado del impacto que una degradación traería a la economía nacional.

 alejandro.delarosa@eleconomista.mx