A pesar de que legalmente se libera hoy el precio de las gasolinas automotrices en todo el país, para el resto del 2017 y el 2018, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) seguirá suavizando los precios de la gasolina y el diesel a través de la intervención que hace en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que se cobra en combustibles, expuso Eduardo Camero, jefe de la Unidad de Política de Ingresos No Tributarios de la dependencia.

“Es el mismo mecanismo de suavización que hemos utilizado en los precios diarios desde febrero del 2017. No se tendrá nada diferente, simplemente en la fórmula no vamos a considerar los precios máximos que se tenía antes, sino que vamos a determinar solamente el estímulo fiscal”, dijo en entrevista.

Detalló que el estímulo fiscal está diseñado para amortiguar las variaciones abruptas en el precio de referencia y el tipo de cambio.

Es decir, para evitar el impacto de posibles incrementos en los precios internacionales de la gasolina y la volatilidad del tipo de cambio, Hacienda mueve el impuesto, ya sea al alza o a la baja, para que en el país no se tenga un aumento abrupto en el precio final de la gasolina.

“La diferencia que se genere entre el precio máximo y el precio de referencia se reflejará en los estímulos de IEPS. Dependiendo de la brecha se dará el estímulo al alza o a la baja”.

Indicó que durante el  2017 se registraron intervenciones entre 0.1 y 0.3 centavos, y para el 2018 serán similares.

“Esperamos que el próximo año se den cambios diarios de esta magnitud (...), sean cambios moderados y que motivan al consumidor a estar más alerta de dónde compran su gasolina y hacer comparativos como funciona cualquier otro mercado”.

IMPACTARÁ AL ERARIO PÚBLICO

Camero explicó que para el 2018, el estímulo fiscal representará un costo similar a lo que significó en este año al erario público por 74,910 millones de pesos.

“Es difícil dar una estimación precisa porque son mercados muy dinámicos y cambian de un momento a otro (...) En rangos generales esperamos un comportamiento similar al de este año, dependerá de la evolución de los precios internacionales”.

Con respecto a cuánto podría durar este estímulo, indicó que dependerá de la nueva administración, “pero para el 2018 seguirá continuando este mecanismo de ajuste”.

Para el próximo año, el gobierno federal prevé recaudar por el IEPS a gasolinas y diesel 258,633.6 millones de pesos, una reducción de 9%, respecto de lo que se aprobó en la Ley de Ingresos de la Federación del 2017, donde estimó recibir 284,432 millones de pesos.

El funcionario expuso que el objetivo de la liberación gradual de los precios de la gasolina es que exista más competencia en el mercado y mayores inversiones. “Ya se ha anunciado la apertura de varias gasolineras con distintas marcas de Pemex. Es un detonante importante de inversión (...) Tenemos margen para aumentar la cobertura, generando a la vez mayores inversiones”.

elizabeth.albarran@eleconomista.mx