Desde hace más de ocho décadas, General Motors (GM) está presente en México y ha ido “más allá de los límites de la transportación”. Actualmente, la compañía tiene cuatro complejos manufactureros: Ramos Arizpe, Coahuila; Silao, Guanajuato; Toluca, Estado de México, y Villa de Reyes, San Luis Potosí. GM presenta su Informe de Responsabilidad Social 2018, el cual plasma las acciones ejecutadas el año pasado enfocadas en tres pilares eje: medio ambiente, educación de calidad y apoyo a la comunidad.

En entrevista, Teresa Cid, directora de Comunicación y Relaciones Públicas de la compañía, detalla cada una las actividades. Por ejemplo, en el pilar de medio ambiente, Teresa Cid menciona que los cuatro complejos “están 100% alineados al programa de Cero Confinamiento; es decir, los desechos son reciclados, compostados, reutilizados o convertidos en energía. El objetivo es no emitir contaminantes al medio ambiente, por lo que siempre buscamos la forma de reutilizarlos o convertirlos en otra forma de energía.

Asimismo, sobre la protección a las aves y la biodiversidad hay un organismo que se llama Wildlife Habitat Council, el cual corrobora el cuidado de las especies; todas nuestras plantas están certificadas con este distintivo. Por ejemplo, cuando construimos la planta de San Luis Potosí, el terreno estaba lleno de cactáceas, lo que hicimos fue replantarlas en un área especial que está dentro del complejo. Lo mismo sucede con los animales, como las aves migratorias; en total, tenemos 27 especies protegidas”.

Además, en GM México, “15% del consumo de energía proviene de fuentes renovables”. Incluso la compañía se sumó al programa la Hora del Planeta, organizado por World Wildlife Fund, por lo que el 24 de marzo apagan algunos equipos y todas las luces de los complejos, lo que dio como resultado un ahorro de 4,232.05 kWh.

A nivel global, tienen la meta de reducir 20% la intensidad de las emisiones de carbono para el 2020. De tal suerte que, como comenta Teresa Cid, “el tema de ser amigables con el medio ambiente lo tenemos en dos vías: en todas las operaciones de nuestras plantas, donde buscamos la eficiencia energética, cuidar los recursos y preservar la biodiversidad; por otro lado, en los vehículos vamos adoptando tecnologías que los hacen consumir menos combustible. Nuestro vehículo bandera es el Chevrolet Bolt EV que es totalmente eléctrico, el cual ha recibido múltiples reconocimientos por su equipamiento e innovación tecnológica”. Respecto al cuidado del agua, en GM México “durante el 2018 consumimos 1 millón 679,441 m3 utilizados para la producción”.

Educación de calidad

Sobre el rubro de educación de calidad, Teresa Cid comenta que “el objetivo principal es apoyar a que jóvenes de educación media superior se interesen en carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.Entonces, colaboramos con la organización First, la cual hace concursos de robótica. Llevamos 13 años en este proyecto; les llevamos a un mentor, quien trabaja con ellos para ayudarles en la construcción de un robot.

Posteriormente, los mejores equipos van a Estados Unidos a competir. Otra de las grandes actividades tiene que ver con universitarios. En el 2018, tuvimos alrededor de 400 posiciones para becarios. Al término de su servicio y si tuvieron un buen desempeño, pueden obtener un puesto en la compañía, cerca de 24% de los jóvenes se queda a trabajar, por lo que seguimos abriendo puertas a los jóvenes”.

Apoyo a la comunidad

El programa internamente se llama Yo Soy Voluntario GM, el cual es un programa de voluntariado corporativo. En total, durante el 2018, juntaron alrededor de 9,000 horas de voluntariado con la participación de más de 2,000 empleados.

Finalmente, Teresa Cid menciona que como metas buscan no disminuir los parámetros que tiene su eje de responsabilidad social, para no bajar la guardia, mejorarlos y seguir trabajando de la mano de nuestros empleados.

[email protected]