Epccor, que junto con Aldesa y en obligación mancomunada hicieron el Paso Exprés de Cuernavaca) busca construir el nuevo hospital general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de 90 camas en Atlacomulco, Estado de México, con una propuesta de 559 millones de pesos, más IVA.

En plena investigación para deslindar responsabilidades por el socavón registrado en esa obra, donde perdieron la vida dos personas, la empresa participa en el proceso de licitación que vive una segunda ronda, porque el pasado 20 de junio se declaró desierto el primero (las ocho propuestas no cumplieron los requisitos). En esa ocasión la firma no hizo ninguna proposición.

Epccor, creada en el 2012 por los hijos de Juan Diego Gutiérrez Cortina (presidente de la constructora Gutsa), presentó ante el IMSS, 34 días después del accidente en Morelos, su información técnica y económica para realizar los trabajos. En dicho proceso compite con otras 11 ofertas, las cuales van de los 537 a los 639 millones de pesos. Entre sus contrincantes están: Prodemex, Advance Builders, Acciona Infraestructuras México e Ingeniería y Control de Proyectos.

De acuerdo con el calendario de actividades establecido por el IMSS, el fallo del concurso se dará a conocer el próximo 29 de agosto.

Con asignaciones directas

En su sitio web, Epccor destaca que entre sus clientes figuran: el IMSS, Pemex, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la Comisión Federal de Electricidad, la Comisión Nacional del Agua,Televisa y Teletón (donde ha construido, por lo menos, seis centros de Rehabilitación e Inclusión Infantil).

En el caso del IMSS, tiene dos contratos en marcha que suman 76.7 millones de pesos, los cuales le fueron otorgados por asignación directa. El primero, por 26.8 millones de pesos, es para la rehabilitación y reforzamiento estructural del Hospital General Regional San Alejandro, en Puebla, que se le otorgó en abril del 2016, y el segundo por 49.9 millones de pesos para la sustitución de la Unidad de Medicina Familiar 5, en Nayarit, entregado en abril pasado.

De acuerdo con la ficha de datos del proveedor del IMSS, no hay información aún sobre algún incumplimiento en los contratos de Epccor, a pesar de que las tareas en el hospital de Puebla debieron estar terminados en diciembre pasado.

NAICM, un atractivo

En diciembre pasado, Epccor, en consorcio con la constructora española Sacyr y su filial Sacyr México ganaron la licitación para la construcción de la losa de cimentación del centro de transporte terrestre del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM). El contrato de la obra fue firmado con un monto de 1,623 millones de pesos.

Actualmente, la empresa de los hermanos Gutiérrez Sainz, participa en el proceso de licitación para construir el centro de transporte intermodal (el próximo 31 de agosto se reanudará la etapa de aclaraciones, que se ha alargado por las más de 2,000 preguntas realizadas por los interesados).

Sin embargo, esta licitación podría estar en riesgo si la Secretaría de la Función Pública considera que tiene responsabilidad en el socavón.

Obras polémicas, la otra relación

Lazos familiares en Gutsa y Epccor

Gutsa y Epccor son dos empresas ligadas familiarmente. La primera se fundó en 1994 y la segunda en el 2012 por José Miguel Gutiérrez Sainz, Juan Diego Gutiérrez Sainz e Ignacio Gutiérrez Sainz, hijos de Juan Diego Gutiérrez Cortina, que es presidente de Gutsa.

Sin una empresa no se entiende a la otra. Con apenas cinco años de existencia, Epccor informa en su sitio web: Presentamos algunos de los proyectos en los que nuestro personal ha participado a lo largo de más de cinco décadas y enseguida numera centros comerciales, autopistas, carreteras o aeropuertos.

Luego de ganar, junto con Aldesa, la construcción del Paso Exprés de Cuernavaca, Epccor llamó la atención y salió del bajo perfil que tenía. Su relación con Gutsa se manifestó porque ésta fue inhabilitada por la Secretaría de la Función Pública en el 2007 por un año para participar en licitación de obra pública con el gobierno federal por incumplimientos en la reconstrucción de la autopista del Sol. Gutsa también estuvo presente en obras polémicas, como la biblioteca José Vasconcelos y la terminal ll del AICM.

La relación familiar y de negocios es estrecha. Actualmente, José Miguel Gutiérrez Sainz es también director de Agua de México, empresa que participa en el Consejo Consultivo del Agua y forma parte del consorcio que opera el servicio de agua potable y alcantarillado en la zona conurbada de Puebla. Ignacio Gutiérrez Sainz es director de Finanzas de Concentradora Hipotecaria (CH desde febrero) y en el informe del 2016 del fideicomiso FHipo refiere: Ignacio se desempeña como miembro del Comité Técnico de FHipo. Un año antes FHipo también lo identificaba como integrante del consejo de Gutsa.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx