En dos años, desde el arranque del programa piloto en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en coordinación con la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) en marzo de 2019, se ha logrado la incorporación a la seguridad social de 1.2% de trabajadoras del hogar, de un universo de 2.2 millones que hay en México.

De acuerdo con datos de la STPS, en el marco del Día Internacional de las Personas Trabajadoras del Hogar, celebrado cada 30 de marzo, se tiene un registro de 27,295 personas, lo que representa siete veces más de quienes fueron afiliados bajo la modalidad 34 “Trabajadores Domésticos” en abril de 2019.

El 68% son mujeres de 49 años en promedio, mientras que los hombres representan el 32% y un rango de edad de 54 años. Entre los beneficios que tienen al contar con seguridad social se encuentran los cinco seguros que ofrece el IMSS para ampliar la cobertura de la seguridad social.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), el 88% de las personas trabajadoras del hogar ganan dos salarios mínimos o menos, respecto a la jornada de trabajo; 42% trabaja más de 35 horas a la semana; el 96% labora sin contrato y el 69.5% no tiene prestaciones.

En este sentido, los trabajadores que tienen la seguridad social tienen derecho a atención médica, farmacéutica y hospitalaria; pago de incapacidades por enfermedad general o riesgos de trabajo; generar ahorro para el retiro o pensión en caso de invalidez para el asegurado y sus beneficiarios legales; y prestaciones como estancias infantiles y actividades de esparcimiento.

Los beneficios se extienden a los miembros de la familia de los trabajadores, donde al mes de febrero se han registrado 22,673 beneficiarios, de los cuales 20,700 son hijos, 7,465 cónyuges, concubina o concubinario, y 4,775 madre o padre.

Estos trabajadores fueron afiliados con un salario diario de 210 pesos, lo cual significa siete veces más que el número de puestos registrados en el esquema anterior en 2019, cuando éste registró un máximo histórico.

De acuerdo con la distribución a nivel nacional, el 63% de las Personas Trabajadoras del Hogar laboran en la Ciudad de México, Estado de México, Sonora, Jalisco, Nuevo León, Veracruz, Sinaloa, Coahuila, Baja California Norte y Chihuahua.

Al iniciar la Fase Piloto de este programa, el aseguramiento estaba a cargo del patrón o del trabajador; en caso de que el empleado tuviera más de un empleador debía recolectar la cuota correspondiente a cada patrón. Además, el pago se realizaba de manera anticipada y mensual. 

A partir de esta experiencia se encontraron áreas de oportunidad para mejorar el proceso de afiliación y ahora cada empleador realiza la inscripción de la Persona Trabajadora del Hogar y el pago de las cuotas de manera individual, en función de los días laborados y del salario reportado.

“Los resultados de este programa han sido positivos y se continúa con la difusión de los beneficios que genera a través de la página web del IMSS, con un apartado que cuenta con respuestas a las preguntas frecuentes, calculadora de cuotas obrero-patronales, así como atención telefónica para orientación oportuna”, refirió la STPS.

En diciembre pasado, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) recomendó introducir incentivos para aumentar la cobertura, por lo que podría crearse una figura con financiamiento fiscal que permita reducir el costo del aseguramiento; así como construir una fiscalización no tradicional y elaborar un plan nacional de comunicación.

Además, introducir medidas para generar valor adicional a las personas trabajadoras del hogar inscritas en el IMSS: boletos subsidiados para el transporte público, cursos de capacitación, programas de educación formal, préstamos y descuentos comerciales.

Tras reconocer que el gobierno mexicano ha realizado esfuerzos para dignificar el trabajo del hogar remunerado en el país, la OIT expuso que es indispensable el diseño y la operación del régimen permanente de aseguramiento.