El inicio de la tercera ola de contagios de Covid-19 en México no evitó que en julio la economía mexicana lograra una creación récord de 116,543 nuevos empleos formales netos, con el añadido de que todas esas plazas fueron de carácter permanente, de acuerdo con cifras divulgadas ayer por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

La cifra es el saldo de las 345,434 contrataciones definitivas que hubo contra las 228,891 plazas eventuales que fueron suprimidas durante el mes. Se trata de la primera vez desde el 2017 en el que las altas definitivas superan las bajas de eventuales para un mes de julio.

Iván Arias, director de Estudios Económicos de Citibanamex, afirmó que “es atípica una generación de empleo de este nivel en julio; ya que normalmente en este mes hay sectores que reducen plazas de trabajo”.

Estos resultados se dan también en el contexto de la transición al nuevo régimen laboral del país tras la reforma en subcontratación, que dio un plazo a las empresas para incorporar a su nómina a los trabajadores que previamente subcontrataban (cifra que se estima en casi cinco millones).

Analistas estiman que en general las primeras cifras son buenas, dado que la generación de empleos en el mes de julio es positiva y refleja que, hasta ahora, la reforma en materia de subcontratación, que entró en vigor el 24 de abril, ha estado lejos de ocasionar pérdida de empleos formales.

Héctor Márquez Pitol, presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (AMECH), sostuvo que la cancelación de más de 228,000 plazas es un reflejo de que “el tema de empleo temporal está aún un pendiente (en la reforma de subcontratación), pues hay empresas que no pueden absorber contratos temporales de manera tan rápida; es un aspecto que se tiene que resolver, pues las empresas requieren cubrir los picos de producción y ya que quedó prohibido el uso de la subcontratación”.

En tanto, Jorge Sales Boyoli, especialista en derecho laboral y socio para México de la firma “Littler”, afirmó que hay dos aspectos fundamentales que se deben considerar en este reporte del IMSS, primero que la reforma en materia de subcontratación sí está reflejando, hasta ahora, resultados positivos, pero también “estamos en una etapa de recuperación de empleo, no de generación; sino de recuperación tras la pandemia. Además, debemos recordar que el IMSS sólo nos muestra una parte de todo el mercado laboral”.

De forma acumulada, de enero a julio se crearon 518,191 empleos, resultado del alta de 678,523 plazas permanentes contra la supresión de 160,332 de tipo eventual.

Al 31 de julio pasado el número de trabajadores registrados ante el IMSS fue de 20 millones 291,923 cifra 4.1% superior a la de julio del 2020, pero 1.6% inferior a la de febrero del 2020, lo que significa que aún faltan 321,613 empleos formales para volver al nivel previo a la pandemia, que era de 20 millones 613,536 trabajadores.

Crece salario promedio

Analistas coincidieron en que el aumento del salario promedio también fue positivo y consideraron que es el reflejo de la migración de trabajadores, a partir de la reforma en subcontratación, como las empresas han reportado mayores salarios.

“Al 31 de julio de 2021, el salario base de cotización promedio de los puestos de trabajo afiliados al IMSS alcanzó un monto de 435.4; este salario representa un incremento anual nominal de 7.5% que es el aumento más alto registrado para un mes de julio de los últimos diez años y, desde enero de 2019, el salario base de cotización registra crecimientos anuales nominales iguales o superiores al 6.0%”, indicó el IMSS. (Con información de Octavio Amador)

pilar.martinez@eleconomista.mx