En julio pasado, el segundo mes tras la finalización de la jornada nacional de sana distancia para contener la propagación de la Covid-19, se atenuó de manera significativa la pérdida de puestos de trabajo formales, al registrarse 3,907 despidos, cifra 95% inferior a la observada en junio, de acuerdo con el reporte mensual de empleo formal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Debido a las medidas de distanciamiento social por la pandemia de la Covid-19 y la crisis económica que generaron, de marzo a julio se dieron de baja un millón 117,583 puestos de trabajo, siendo abril el mes más crítico, con el registro de 555,247 despidos, seguido de mayo (-344,526 empleos), marzo (-130,593 empleos), junio (-83,311 plazas) y julio, con las citadas 3,907 bajas.

Durante el séptimo mes del año el saldo de despidos fue el resultado de la destrucción de 22,325 puestos de trabajo permanentes y la creación 18,418 empleos formales eventuales.

Al 31 de julio pasado se tienen registrados ante el IMSS 19 millones 495,952 trabajadores cotizantes, la cifra más baja desde diciembre del 2017 (19 millones 418,455 empleados) y 4.4% inferior a la observada un año antes, lo que implica una reducción de 883,427 personas.

Esta tasa supera a la observada en el peor momento de la crisis del 2009, observada en junio de ese año (-4.2%), pero se queda lejos de la registrada en el pico de pérdida de empleo en la crisis del “error de diciembre” de 1994-1995, en noviembre de 1995 (-9.3 por ciento).

Habrá doble fondo en pérdidas

A pesar de que julio fue menos agresivo en pérdida de empleo, aún no se puede cantar victoria. Gabriela Siller opina que las cifras reportadas del IMSS, sólo indican que la destrucción tocó el primer fondo de dos que se tendrán este año.

“Están saliendo de acuerdo con lo esperado, donde ya se veía un efecto ‘W’ sobre el empleo. Incluso, en agosto puede darse una pequeña creación de empleo y que luego siga la destrucción”, dijo en entrevista la directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.

La pérdida de empleo, agregó Gabriela Siller, genera un “círculo vicioso” que no ayuda a la recuperación rápida de la economía del país.

“Por una parte, menores ingresos para personas y esos menores ingresos, pues es un menor consumo. Por otro lado, para las personas que ven que sus vecinos, amigos se han quedado sin empleos, genera una mayor cautela y, por lo tanto, un menor consumo y se genera un círculo vicioso en la economía, donde no hay una recuperación rápida”, explicó la especialista.

La pequeña destrucción de empleo en julio es una muestra de que la reapertura no ha sido suficiente para que las empresas conserven toda su plantilla y mucho menos, generen empleos, acotó por su parte José Luis de la Cruz.

“Las empresas siguieron enfrentando problemas durante julio para operar y los resultados de su actividad no les permitieron mantener las plazas laborales”, expuso el director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).

A nivel de entidades federativas se observaron descensos en 30 de los 32 estados de la República, con Quinta Roo a la cabeza con una contracción de 24.2%, seguido de Baja California Sur (-10.9%).

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