Si México no da pasos concretos para sumarse como país a la ola de la transformación de la Industria 4.0, estará condenado a ser un país de mano de obra barata sin mayores posibilidades de desarrollo, coincidieron especialistas.

El punto clave para enfrentar los desafíos de la Cuarta Revolución Industrial en el país es poner al centro de cualquier estrategia de transformación el capital humano nacional y reentrenarlo para responder a los retos del futuro del trabajo, afirmaron.

Rogelio Salcedo, líder de Carrera de Mercer, es enfático: la disrupción tecnológica ya llegó, y no hay vuelta atrás. Ya hay una inercia en la que convergen temas como la conectividad, la inteligencia artificial, la realidad aumentada y la robótica, la cual está revolucionando la forma de trabajar. Las empresas son conscientes de este rápido cambio, y están revisando sus modelos de negocio y estrategias de gestión de talento para hacerle frente.

En esto coincidió José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), quien además explicó que la ausencia de una política industrial integral en las últimas dos décadas abrió una brecha entre el sistema productivo y el desarrollo tecnológico, en el que México sólo ha sido un consumidor de los avances que se producen en otras naciones.

Otro gran problema es que por décadas se privilegió una política para promover a México como un país de mano de obra barata para atraer inversiones, con lo que se descuidó la capacitación laboral y no hubo una estrategia para preparar al talento nacional como generador de nuevas tecnologías, coincidieron ambos especialistas. 

Todo esto plantea un doble reto para las empresas. Deben actualizar sus modelos de negocio y, a la vez, entrenar a su personal con las nuevas habilidades que demanda el mercado.

“Desde hace 10 años, cuando se escuchaba el concepto de mentefactura, se hablaba de trabajos de mejor calidad, no de mano de obra barata, sino trabajos más complejos. Hoy, después de 10 años ya es una realidad, y las compañías que no están preparadas, anticipándose, leyendo al mercado, reentrenando a sus trabajadores, utilizando plataformas digitales para simplificar los procesos, mejorar la experiencia de sus clientes con plataformas, se van a quedar fuera”, sentenció Rogelio Salcedo.

Educación, la pieza clave

Para enfrentar el desafío que la Industria 4.0 le ha impuesto al mercado laboral mexicano, la educación es la clave, destacaron Rogelio Salcedo y José Luis de la Cruz.

Por un lado, el sistema educativo debería entrenar a los niños en las competencias que el mercado está demandando, principalmente en las relacionadas con la ciencia y la tecnología. Pero eso sigue rezagado”, comentó el director del IDIC.

Por el otro, la preparación académica debe actualizarse, y en eso “las universidades ya están poniendo las pilas”, destacó el especialista de Mercer. Además, sostuvieron que las empresas tienen que hacer un mayor esfuerzo para capacitar a sus trabajadores y reentrenarlos en las nuevas habilidades que requiere el mundo del trabajo.

Esto urge pues “el bono demográfico ya se nos está acabando, y la poca mano de obra que tenemos la tenemos que entrenar y reentrenar. Si no, la economía no va a crecer. Es un trabajo de todos, de reconocer que tenemos que reentrenar a nuestra fuerza laboral”, expuso Rogelio Salcedo.

El desafío no es fácil de alcanzar en el corto plazo, “pero si México no entra en el proceso, en el mejor de los casos va a permanecer como usuario, como comprador de patentes; va a seguir estando como alguien que tiene que adoptar lo que otros países hagan y evidentemente eso restringe las posibilidades de desarrollo”, admitió José Luis de la Cruz.

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