Crediclub nació en el 2005 como un proyecto emprendedor. Cuando iniciaron la búsqueda por el capital, tocaron puertas y consiguieron una estructura de capital de 30 accionistas con experiencia en el sector.

“No hay nadie que tenga control sobre la sociedad financiera popular (sofipo), está pulverizada y todos las acciones tienen los mismos derechos de voto y económicos y eso da pie a un buen gobierno corporativo”, comentó Juan Francisco Fernández, presidente de Crediclub.

En entrevista con El Economista, explicó que uno de sus fundamentos siempre ha sido que los accionistas tengan esa certeza de que los recursos están bien manejados.“Una parte de los accionistas de Crediclub son mexicanos con experiencia en aseguradoras, hipotecarias, bancos, fondos de inversión de capital privado, venture capital y, en cuanto a la parte internacional, tenemos a un grupo de personas que están en Capital Group, pero a título personal participan con nosotros”.

Dijo que la sofipo es fuerte y que la mezcla de accionistas ha detonado los más altos estándares de gobierno corporativo, permitiendo alta disciplina y valuaciones constantes.

Productos

Su principal producto actualmente es microcrédito grupal. “El 98% de nuestra cartera de crédito es microcrédito enfocado en mujeres con fines productivos y comerciales, ellas son fuentes de ingreso importantes para sus hogares, en este segmento destacamos porque tenemos el precio más bajo al cliente final, lo que nos ha permitido tener varios grupos de señoras con un ciclo de cuatro meses, duración de un crédito normal”.

En los últimos seis años, han crecido 60% anual en los mercados, y en un comparativo en el último lustro, aumentaron 10 veces el tamaño de la empresa. Fitch en su último reporte publica que Crediclub tiene mejor calidad crediticia, que da más rentabilidad al accionista. “Somos muy eficientes en la operación de empresas con tamaño similar, tienen 3,000 empleados y nosotros 1,000”.

Rumbo al mercado

Fernández comentó que cuando pasaron de sofom a sofipo ya tenían acceso a la captación de ahorro del público.“El plan era llegar al mercado de deuda en Bolsa para diversificar las fuentes de fondeo, formamos los comités de auditoría y de riesgos. Una lección de las crisis nos dicen que alguno de los componentes puede fallar, pero difícilmente más de uno”.

“Lanzamos nuestro programa de emisión de certificados bursátiles de corto plazo (quirografario), únicamente con nuestra firma y nuestra calificación. Para nosotros emitir de corto plazo nos funciona muy bien”.

La primera emisión fue por 47 mdp y la segunda por 100 mdp a los 84 días de la primera emisión, donde la demanda se triplicó, “no necesitábamos el dinero pero era un acceso para empezar a bajar los costos”, concluyó.