México y Estados Unidos han incrementado su integración comercial en los últimos años, de acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Del total de exportaciones mexicanas en 2017 (último dato disponible), el valor agregado de insumos, partes y componentes de Estados Unidos fue de 16.78%, el mayor entre todos los socios comerciales de México.

Como punto de comparación, en 2011 esa porción correspondiente de Estados Unidos era de 11.86 por ciento.

En cuanto al valor, estas dos participaciones porcentuales equivalieron a que el valor agregado estadounidense en las exportaciones mexicanas pasara de 40,630 a 74,140 millones de dólares de 2011 a 2017.

Paralelamente a esta mayor integración, Juan Antonio Dorantes, socio director de la consultora en comercio exterior Dorantes Advisors, opinó que el gobierno actual de Estados Unidos está apostando a fortalecer las cadenas de valor en América del Norte.

Desde su punto de vista, a ese posicionamiento contribuye la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la tensión de las relaciones entre Estados Unidos y la Unión Europea y el no ingreso de Estados Unidos al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT).

“Políticamente no es el momento de apoyar el TIPAT”, dijo Dorantes a El Economista. Parece que el presidente estadounidense, Joe Biden, sí tiene la convicción de adherirse al TIPAT, pero no cuenta con el apoyo del Congreso de su país”.

China es la segunda nación que más valor agregado aporta a las exportaciones mexicanas, con una participación de 3.23% en 2011 y de 4.82% en 2017.

En particular, Gregorio Canales, director general de la consultoría North America Investment Solutions, destacó que entre los sectores más integrados de México con Estados Unidos están el automotriz, eléctrico, electrónico y de electrodomésticos.

Canales consideró que varias de las decisiones que tomó el expresidente Trump en materia comercial, como la guerra comercial con Estados Unidos y el TIPAT, serán difíciles de revertir por Biden debido a cuestiones políticas.

A nivel regional, México es miembro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que entró en vigor en julio de 2020 y reemplazó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, vigente desde 1994).

El T-MEC tiene por objeto modernizar la relación de libre comercio entre los tres países, con cambios que incluyen reglas de origen que incrementan el valor de contenido regional y requerimientos más estrictos en materia laboral y medioambiental.

En general, en 2020, la producción manufacturera de México registró una caída interanual de 10% en comparación con 2019 en términos reales.

La disminución en la producción manufacturera se produjo en el contexto de una disminución general de la economía de México debido a los efectos negativos de la pandemia de Covid-19, incluidas las restricciones operativas en industrias no esenciales, reducidas capacidad operativa, redes de transporte y cadenas de suministro interrumpidas y cierres obligatorios para contener las oleadas posteriores de infecciones.

En diciembre de 2020, se promulgaron en México varias leyes relacionadas con la manufactura, la industria maquiladora y las importaciones y exportaciones, que, entre otras cosas, armonizaron las leyes de importación y exportación anteriores con el T-MEC y establecieron nuevos aranceles que cubren ciertos bienes de manufactura.

roberto.morales@eleconomista.mx