Con la “atractiva” operación de México como incentivo, Kansas City Southern (KCS) recibió este martes una oferta de compra por parte de Canadian National Railway (CN) por 33,700 millones de dólares con la idea de crear una red ferroviaria de más de 42,000 km de la Columbia Británica a Nueva Escocia y de Ontario a Veracruz, permitiendo el movimiento eficiente de carga.

Dicha propuesta que implica pagar 325 dólares por acción, una parte en efectivo, es el 34% mayor a la que hizo hace un mes Canadian Pacific Railway.

“De concretarse, la transacción crearía el ferrocarril líder para el siglo XXI, al conectar sin costuras puertos y vías ferroviarias en México, Canadá y los Estados Unidos. Con ello, ayudaría a cristalizar la promesa del T-MEC de estimular el comercio en Norteamérica e impulsar la prosperidad de México, Canadá y los Estados Unidos”, se informó en un comunicado.

Actualmente las empresas ferroviarias tienen relaciones comerciales para transportar carga entre los tres países y juntas podrán crear estrategias para seguir ganando participación de mercado al autotransporte.

De acuerdo con la información relacionada con la operación, la compra de KCS, que incluye Kansas City Southern México (KCSM), no estaría sujeta a la aprobación de los accionistas de CN y la firma a adquirir podrá continuar operando bajo el nombre de KCS en los EU y México, para aprovechar el conocimiento de marca actual.

En el caso de México, de precisó que la ferroviaria canadiense trabajará de la mano con las autoridades y en plena observancia de las leyes durante el proceso de adquisición. Una de las innovaciones de CN que se podrán incorporar son los “algoritmos de aprendizaje automático centrados en inspección de trenes automatizada 24 horas al día los siete días de la semana, lo que permite mayor vigilancia para anticipar las necesidades de seguridad y generar una mayor eficiencia en el tráfico de carga”.

El gigante ferroviario

Con la propuesta de Canadian Pacific Railway se hizo alusión a una potente red ferroviaria de unos 32,000 km, menor a la anunciada ayer que permitirá competir cara a cara en la región a un costo menor y una mayor eficiencia de combustible en rutas clave entre los países relacionados.

En México resultan estratégicas las actividades de KCSM en el puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán, que recibe buques post-Panamax de mercados de Asia Pacífico y ofrece enlace eficiente con otros puertos. También ofrece acceso a puertos del Golfo de México, entre ellos Veracruz, Tampico y Altamira, que tienen conexión con Nueva Orleans, Lake Charles, Mobile, Gulfport, Brownsville, Houston, Corpus Christi y Port Arthur en Estados Unidos, para alternativas de transporte marítimo.

“La combinación entre CN, KCS y KCSM sería un ferrocarril más seguro, más rápido, más limpio y más fuerte, que conectaría el corredor industrial de Norteamérica desde México hasta los Estados Unidos y Canadá, crearía más oportunidades para los trabajadores ferroviarios mexicanos y beneficiaría a los clientes mexicanos del servicio ferroviario”, detalló la firma canadiense.

Sobre la oferta de 33,700 millones de dólares, se precisó que se basa en estimaciones que de buena fe ha realizado CN y que los resultados reales dependerán en su totalidad de los acontecimientos, riesgos e incertidumbres que pudieran presentarse en el futuro y que llegaran a afectar el desempeño real de la compañía. Las dos empresas tienen amplia experiencia en el transporte de petróleo y productos químicos, carga intermodal, granos, fertilizantes y productos forestales, por lo que la sinergia de negocios no causará mayor complicación.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx