El mercado de las aseguradoras digitales está entre los que más crecen dentro de la industria fintech de México. De acuerdo con el más reciente Fintech Radar México de Finnovista, las compañías dedicadas a los seguros digitales crecieron 37% en el último año. Para Javier Orozco, director ejecutivo de la aseguradora Crabi, esto se debe a que la industria de seguros tiene más de 170 años operando sin presentar cambios significativos.

“Es un sector muy tradicional, que ha evolucionado muy poco y que tiene una brecha muy grande. En los seguros de auto, sólo 30% de las unidades están aseguradas y el otro 70% prácticamente no tiene ningún tipo de cobertura”, dijo Orozco en entrevista.

Crabi es una plataforma digital que forma parte de las 25 compañías de seguros que representan 6% de las 400 fintech mexicanas contempladas por Finnovista. Siguiendo los modelos de inversión de los Venture Capital de Silicon Valley, que han apostado por empresas como Facebook o Netflix, Orozco observó que en América Latina y en particular en México, el fondeo de los inversionistas de riesgo se orienta hacia el sector fintech, sobre todo en el caso de soluciones de préstamo. “Ahí encontramos la vertical de seguros, que era la más aletargada en el cambio”, dijo.

Orozco presume que Crabi es la primera aseguradora completamente digital en México. Su alianza con la reaseguradora Swiss Re y su asociación con la compañía de atención a accidentes Grupo MB, le permiten ser una aseguradora con una integración vertical que da servicio a través de una aplicación y, en el futuro próximo, de un sitio web. La diferencia con otras compañías insurtech es que o bien ofrecen un servicio de marketplace de seguros o forman alianzas con otras compañías de seguros tradicionales, por lo que la iteración del servicio es más lenta.     

Durante el proceso de solicitud de la licencia para emitir pólizas de seguros ante la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas, el cual duró dos años, la compañía hizo pruebas de concepto para entender cuáles son los principales retos por los que los conductores no aseguran sus automóviles. Orozco eligió los seguros para auto por la rapidez en el ciclo de adopción y de aprendizaje tanto en materia social como para la industria.

En su Modelo Prospectivo sobre la Industria de Seguros en México, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) vaticina que en los próximos años habrá una expansión continua del sector motivada por nuevos productos, mayores ingresos de la población y los avances tecnológicos. La AMIS asegura que la baja penetración del sector al que agremia se debe a factores externos, como la inequitativa distribución del ingreso de los mexicanos, e internos, que resume en la capacidad de la industria de ofrecer productos que sean accesibles a una población más amplia.

Entre las deficiencias de la industria de seguros de autos tradicional frente al llamado insurtech se encuentra la desconfianza y el desconocimiento de las pólizas de seguros; además de la valuación de riesgo. “Tenemos un modelo tradicional que ve el auto, sin importar la persona que esté detrás del volante y te fijan el precio con base en el coche que compras. Nosotros vemos ahí una gran oportunidad porque podemos conocer a la persona y hacer una valuación más justa del riesgo”, dijo.

Otro de los factores internos con los que la AMIS explica la baja penetración de los productos del sector son aquellos que tienen que ver con la tecnología que permita una tarificación técnica de los productos o el aumentar de forma significativa la inversión en tecnologías de la información y en telecomunicaciones.

Actualmente, la compañía sólo ofrece sus servicios en Guadalajara, la capital de Jalisco. Aunque Orozco adelantó que el 30 de septiembre próximo, planea abrir las plazas de Monterrey y Ciudad de México, además de que lanzará la opción para iOS de su aplicación y un sitio web para que las personas puedan valuar su póliza sin tener que descargar la app. Su objetivo es alcanzar a 12,000 conductores en los próximos 12 meses  

rodrigo.riquelme@eleconomista.m