La Organización Internacional del Trabajo (OIT) presentó el “Informe Mundial sobre Salarios 2020-2021. Los salarios y el salario mínimo en tiempos de la Covid-19” en donde destaca que hubo una fuerte presión a la baja en el nivel o en la tasa de crecimiento de los salarios y de los aproximadamente 327 millones de asalariados en el mundo, 266 ganan menos que el salario mínimo por hora vigente, ya sea porque carecen de cobertura legal o porque la normativa se incumple.

Destacó que algunos países miembros de la OIT el salario medio aumentó, en buena medida artificialmente, como reflejo de la pérdida sustancial de puestos de trabajo entre los trabajadores con salarios más bajos. En época de crisis, las variaciones drásticas en la composición del empleo pueden distorsionar los salarios medios, lo que se conoce como «efecto de composición». En Brasil, Canadá, Francia, Estados Unidos e Italia, el salario medio ha ido aumentando notablemente porque la pérdida de empleo ha afectado sobre todo al extremo inferior de la escala salarial.

Según Guy Ryder, director General de la OIT, “el crecimiento de la desigualdad a causa de la crisis de la COVID-19 podría dejar un desolador saldo de pobreza e inestabilidad social y económica de enormes proporciones. Nuestra estrategia de recuperación debe centrarse en las personas. Necesitamos políticas salariales adecuadas que tengan en cuenta la sostenibilidad del empleo y de las empresas, en las que se aborden también las desigualdades y la necesidad de sostener la demanda”.

México, registra caída de 7%

En el caso en México, de acuerdo con el informe mensual de la Comisión Nacional de Salarios Mínimo (Conasami), el ingreso laboral promedio de los trabajadores se redujo de 6,768.86 pesos en el primer trimestre a 6,463.70 pesos en mayo, una caída real de 4 por ciento.

Al tercer trimestre el ingreso laboral se ha recuperado a 6,720.38 pesos. Esta afectación ha sido dispar dependiendo del tipo de empleo; el ingreso de los trabajadores formales se redujo 5.6% real entre el primer trimestre y mayo, pero se recuperó 4.5% real de junio al tercer trimestre. En el caso de los informales la caída entre el primer trimestre y mayo fue de 9.1% real; y la recuperación de junio al tercer trimestre fue de sólo 4.3% real.

El impacto de la emergencia sanitaria sobre los ingresos laborales ha sido más fuerte sobre los que menos ganan. El 10% de los hogares que tenían el menor ingreso laboral per cápita a inicio de año vieron sus ingresos reducidos en 10% al tercer trimestre del año; mientras que para el 10% a la mitad de la distribución la reducción fue de 6.3%; y el 10% con mayor ingreso laboral per cápita vio un incremento de 0.2%.

El ritmo de recuperación en el último trimestre del año y en 2021, tanto en México como en el mundo, depende del comportamiento de la epidemia, indica el reporte mensual de la Conasami.

Lo anterior, “podría provocar un nuevo descenso en el desempeño económico, incluso cuando no se detengan las actividades al mismo nivel que en la primavera, pues cierto nivel de reconfinamiento será necesario”.

Las perspectivas para el 2021 son más alentadoras que para el futuro inmediato, toda vez que diversos ensayos clínicos de las vacunas desarrolladas han mostrado resultados que permitirían su aprobación de emergencia e inicio de distribución hacia finales de diciembre. 

kg