El ánimo de los empresarios para invertir en México se encuentra en mínimos históricos, con 37 puntos de 100 reportados en noviembre, principalmente por la falta de apoyos del gobierno federal para hacer frente a la pandemia, mientras que la inseguridad y la corrupción se suman como factores que impactan en la desconfianza de los inversionistas, sostuvo Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

Al presentar el estudio Data Coparmex a noviembre del 2020, el dirigente empresarial lamentó que mientras en marzo pasado el indicador se ubicaba en 40 puntos, ahora se redujo a 37 puntos, por lo que “no hay un solo estado donde los socios tengan confianza en la economía”.

Esto significa que sólo el 37% de los socios Coparmex considera que noviembre del 2020 es un buen momento para invertir, “el dato es extremadamente preocupante pues revela un panorama de retos para el crecimiento económico, la generación de empleo, y el poder adquisitivo de los mexicanos”, en el cual se está fallando en dar apoyos al empresariado y en proveer seguridad.

En conferencia de prensa virtual, Milen Cano, economista en Jefe de Coparmex, dijo que el índice de percepción corrupción tuvo una ligera disminución de 33 puntos en marzo a 32 puntos en noviembre de este año, al indicar que 32 de 100 empresarios han sido víctimas de los pagos extraoficiales.

Los niveles de corrupción son particularmente altos en Tabasco con 62% y Durango (58%), en donde a más de la mitad de los socios se les han pedido pagos extraoficiales por la realización de trámites de gobierno”, aseguró el líder de la Coparmex.

El resultado de Tabasco preocupa porque actualmente se construye la refinería Dos Bocas, proyecto del gobierno federal, pues ante la realización de las licitaciones directas conllevará a la opacidad y discrecionalidad de los contratos.

“Observamos que ha habido un debilitamiento sistémico del sistema nacional anticorrupción y de los sistemas locales anticorrupción durante los años 17 y 16 se construyeron estructuras y se hicieron reformas constitucionales para tratar de dar una atención sistémica”, acusó De Hoyos.