Imagine que viaja a Cancún, se aloja por 3 noches en un hotel de 4 estrellas con todo incluido y se relaja en una playa privada de Quintana Roo con una rebaja de 51% Imagine que pagando 70% menos se embarca en un crucero hacia Las Bahamas, bordea la Costa de la Florida y pasa dos noches con su acompañante en una de sus paradisíacas islas. Y, sin embargo, todo ello no es sólo producto de su imaginación. Todas estas posibilidades son hoy más reales que nunca con los llamados portales de compra colectiva como Groupon, Clickonero, Gangalia, Dscuento, Pez Urbano o Save Me, entre otros. Cada día actualizan su listado de ofertas y promociones que van desde los mencionados viajes hasta ropa, masajes, accesorios, juegos, muebles, libros, etcétera. Es una fórmula que se consolida progresivamente por todo el mundo y en la que todos salen ganando. Y, por supuesto, México no es la excepción.

Según la consultora comScore Inc en abril de 2010 eran 1.3 millones los mexicanos que visitaban estas páginas web. Con descuentos que en ocasiones llegan a 90% del precio original, no es de extrañar la popularidad que están alcanzando estos sites. No obstante, el índice de penetración de Internet aún es relativo para el caso mexicano dado que el porcentaje de usuarios permanece aún alejado del de los países más industrializados. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Internet (Amipci) al cierre de 2011 el número de internautas llegó a los 40.6 millones, con un crecimiento de 14% respecto al año anterior. Esto sitúa a México en el promedio de América Latina pero es una cifra mediocre en comparación con Europa o Estados Unidos, como ha destacado Santiago Gutiérrez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Tecnologías de la Información y Comunicación.

Con todo, las previsiones apuntan a que este mercado crecerá de forma exponencial en los próximos años. La proyección es de un crecimiento de doble dígito (al menos un 10%) según la Consultoría de Marketing Digital Wsi. De hecho, ya en 2011 y siguiendo un análisis de la consultora Everis, México fue el país de América Latina donde más aumentó el número de usuarios de Internet: 294 usuarios por cada 1,000 habitantes. A esto se une el hecho de que la tienda departamental cuenta con herramientas para que sus clientes puedan comprar a través de dispositivos como el teléfono celular. Y es que, según The Competitive Intelligence Unit, al tercer trimestre de 2011 había en México más de 97 millones de celulares, con 13 millones de teléfonos inteligentes que permiten este acceso. Estas cifras representan un nicho de mercado muy atractivo para esta nueva forma de comprar que aprovecha todo el potencial de un mundo cada vez más interconectado.

El mercado mexicano tiene mucha gente que no ha comprado en Internet, pero los que sí lo han hecho aseguran en un 99% de los casos que lo volverían a hacer . Así lo expone Pedro Rivas, director de Pez Urbano, sitio de compras colectivas líder en el mercado latinoamericano. Es un negocio win-win. Esta nueva forma inteligente de comprar es una modalidad de la llamada compra social o shopping 2.0 . Se combinan las redes sociales con el e-commerce y se logran ventajas para todos los participantes en el proceso. Los usuarios son los que promocionan unas u otras compras con sus preferencias e invitan a sus conocidos a través de una recomendación. En el caso de la compra colectiva, el número hace la fuerza. Cuando se logra un número mínimo de usuarios a los que les gusta esta oferta, ésta se activa. Mientras más clientes, más descuentos. Y todo ello con un solo clic y el potencial de todo un país hiperconectado. Estas páginas constituyen los intermediarios entre los clientes que buscan el máximo beneficio a los precios más bajos y las empresas que pueden sacar sus stocks de última hora. La compra en línea ya no despierta recelos gracias a las garantías que ofrece y despliega así todas sus posibilidades. Pequeñas empresas que consiguen visibilidad, grandes empresas que segmentan su mercado, usuarios con poder de elección que ahorran tiempo y dinero. Todos salen ganando.