Aun con las constantes amenazas proteccionistas del presidente Donald Trump, el comercio entre México y Estados Unidos ha batido récords durante su administración y seguirá creciendo, destacó Alejandro Rodríguez, analista de la consultoría estadounidense Plante Moran. “Trump ya tiene muy claro el valor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), ya no digas el T-MEC”.

Rodríguez proyectó que el comercio bilateral seguirá escalando en los próximos años, impulsado por la guerra comercial y tecnológica entre Estados Unidos y China y por los nuevos acuerdos previsibles entre Estados Unidos y Japón y la Unión Europea, por separado.

En el 2018 y en los primeros cinco meses del 2019, México alcanzó máximos históricos en sus exportaciones a su vecino del norte, a la vez que Estados Unidos también ha incrementado sus ventas a México considerando todo el periodo de gobierno de Trump.

“La guerra comercial entre Estados Unidos y China propiciará que América del Norte se integre más”, añadió. Primero, las exportaciones de mercancías de México al mercado estadounidense subieron 10.6% anual en el 2018, hasta 349,204 millones de dólares, su mayor tasa de crecimiento desde el 2012.

Luego, en el periodo de enero a mayo, estas mismas ventas escalaron otro 6.9%, para sumar un acumulado de 149,105 millones de dólares. Por el contrario, las exportaciones estadounidenses a México totalizaron 265,443 millones de dólares en el 2018, un avance interanual de 9%, su más alto dinamismo desde el 2013.

Sin embargo, en los primeros cinco meses del año en curso, estas ventas foráneas estadounidenses se redujeron 0.6%, a 108,619 millones de dólares, en un contexto en el que a nivel mundial tuvieron un crecimiento de 0 por ciento.

Rodríguez estimó que si Trump impone aranceles a México o si denuncia el TLCAN, propiciará una dinámica de perder-perder, aunque para México este efecto negativo sería mucho mayor.

En la medida en que China y Estados Unidos se han incrementado mutuamente los aranceles, las exportaciones mexicanas de insumos, partes, componentes y bienes finales a Estados Unidos se han elevado. Prácticamente todo el comercio entre México y Estados Unidos está libre de aranceles, una condición que permanecería con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Al mismo tiempo, debido a que el T-MEC establece reglas de origen más estrictas, algunas empresas de América del Norte han invertido o se verán obligadas a hacerlo para cumplir con el mayor valor de contenido regional mínimo que les dé derecho a no pagar aranceles. Los resultados del TLCAN en materia arancelaria se han trasladado al T-MEC, garantizando el mantenimiento del acceso libre de aranceles a los mercados entre Estados Unidos, México y Canadá para las mercancías originarias.

En algunos casos, las normas de origen aplicables a las mercancías originarias se han reforzado con el T-MEC, en particular en el caso del sector automotriz, en el que los niveles del valor de contenido regional se han incrementado de 62.5 a 75 por ciento.

[email protected]