Hacia el 2024, México se encamina a incumplir su compromiso de generar 35% de su electricidad a través de fuentes limpias, pues las actuales políticas de la Secretaría de Energía y la Comisión Reguladora de Energía (CRE) limitan el mercado de Certificados de Energía Limpia (CEL) y, por lo tanto, la instalación de nueva capacidad de generación eléctrica de cero emisiones de CO2, afirmó la Comisión Federal de Competencia (Cofece).

México enfrentaría en el 2024 un déficit de 12 millones de CEL, lo que equivale a dejar de producir electricidad limpia que abonaría al menos 5.2 puntos porcentuales para alcanzar la meta de 35% de generación eléctrica limpia a que se comprometió el país en los acuerdos de París del 2016, de acuerdo con estimaciones de la Cofece asentadas en el documento preliminar relativo al mercado de CEL, que el órgano elaboró y puso a disposición para recibir comentarios, de conformidad con el mandato de la Ley de Transición Energética.

El mercado de CEL es un mecanismo creado por reforma energética del 2013-2014 como un instrumento para estimular la instalación de nueva capacidad eléctrica limpia, a partir de obligar a los suministradores eléctricos y ciertos usuarios de electricidad a adquirir CEL a generadores eléctricos y así garantizar niveles mínimos de producción de energía eléctrica limpia.

Cada CEL equivale a un magawatt hora de electricidad limpia y su precio se negocia en subastas o contratos bilterales. Los generadores eléctricos obtienen los CEL de la CRE cuando acreditan producción de cierta cantidad de energía a partir de fuentes de energía limpia.

Entre las principales limitaciones que la Cofece identificó en el mercado de CEL figuran que la mayor responsabilidad de adquisición de CEL recae en un solo comprador, que es la Comisión Federal de Electricidad a través de su filial de suministro básico (CFE SSB), pues es quien compra 81% de la energía del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).

Para tener un mercado con más participantes que distribuya la responsabilidad que actualmente recae en CFE SSB, la Cofece propuso, entre otras cosas, hacer transparente la tarifa final de CFE SSB con una metodología trazable, para animar a nuevos jugadores a entrar al mercado de suministro, pues sabrían contra qué tarifa competir.

Sobre los cambios recientes en la regulación en electricidad, la Cofece también afirmó que “desmotivan la instalación y operación de nuevos proyectos de generación de electricidad con base en energías limpias, lo que limita las posibilidades de incrementar la oferta de CEL asociados con la misma”.

Uno de ellos es la cancelación de las subastas eléctricas de largo plazo, que eliminó la posibilidad de competir para vender electricidad y CEL principalmente a CFE SSB, lo que ha dificultado el financiamiento de nuevos productos de generación limpia y “podría incrementar las tarifas finales y/o el subsidio a éstas”.

También recordó los retrasos en el otorgamiento de permisos de generación que retrasan la entrada en operación de los nuevos proyectos. Refirió que, hasta octubre del 2020, la CRE tenía pendiente de resolver 99 solicitudes de permiso y 153 solicitudes de modificación y transferencias de permisos. “Además, hay solicitudes que llevan hasta 300 días hábiles sin resolverse, cuando la norma prevé un máximo de 75 días hábiles”, agregó.

La Cofece planteó dos escenarios, uno “conservador” en el que todos los proyectos programados en los instrumentos de planeación del sector entran en operación conforme ahí está especificado; y uno “realista” en el que se estiman retrasos y cancelaciones de proyectos como resultado de las políticas y regulaciones restrictivas de la Sener.

Concluyó así que “en el escenario “realista” en 2022 y 2023 apenas alcanzarían los CEL para cubrir los requisitos, no obstante, en 2024 habría un faltante de 12 millones de CEL. Y estimó que “a partir del 2022 México incumpliría sus metas de energía limpia en el escenario ‘realista’ con un faltante de 0.8% de generación limpia, en el 2023 el faltante sería de 0.55% en el escenario ‘conservador’ y de 2.9% en el escenario ‘realista’, mientras que en el 2024 habría un faltante de 5.2%, para alcanzar la meta comprometida del 35% de generación de energía limpia”.

“Es decir, este análisis concluye que México no cumplirá con la meta comprometida de generación limpia para 2024”, asestó.

octavio.amador@eleconomista.mx