Monterrey, NL. La necesidad de una urbe de desarrollar capacidades inteligentes está ligada al crecimiento demográfico, y a la habilidad del gobierno de optimizar y distribuir equitativamente los servicios. Las ciudades con mayor necesidad de crear soluciones inteligentes para poder cumplir, a pesar de sus limitaciones, con la provisión de servicios públicos, educación y atención médica, con extensa población son: Ciudad de México, Puebla, Guadalajara y Monterrey.

Así lo comentó Carlos Millán, socio del área Global Strategy Group de KPMG México, en el estudio Smart Cities en México, factores de éxito.

“Este modelo también puede ser adoptado por ciudades con poblaciones menores, para que de una manera proactiva y anticipada construyan su ruta hacia convertirse en una smart city”, puntualizó Carlos Millán.

Para acceder a los beneficios y liberar el potencial de una ciudad inteligente y sostenible es esencial que la definición estratégica, el desarrollo y el despliegue de iniciativas considere los siguientes factores de éxito: liderazgo y visión a largo plazo y soporte del sector público, política pública y regulación, integración, innovación, despliegue en fases.

En contexto, comentó que ante el cambio climático y las probables pandemias futuras resulta crítico gestionar el crecimiento de las ciudades, ante el reto de incrementar la eficiencia en infraestructura nueva y existente y tomar en cuenta que los distintos servicios disponibles impactan la calidad de vida de las personas.

De acuerdo con el reporte ONU Hábitat de 2020, las ciudades son actores principales en la promoción del desarrollo sostenible, y la pandemia les ha brindado la posibilidad de reconstruirse bajo criterios de sostenibilidad e inclusión.

“En este sentido, la tecnología juega un papel importante para contar con ciudades inteligentes y eficientes, también conocidas como smart cities; sin embargo, el aspecto más relevante es colocar al ciudadano en el centro del desarrollo y despliegue de estos espacios”, mencionó.

El concepto de una ciudad inteligente y sostenible se basa en impulsar la calidad de vida de las personas mediante el aprovechamiento de la tecnología y los datos; de tal forma que permita minimizar energía, desperdicios y consumo de recursos.

El éxito de una ciudad de este tipo depende de ciertas variables; entre las más importantes se encuentran: diseño centrado en el ciudadano; despliegue óptimo de tecnología; transparencia y eficiencia y residentes involucrados, informados y conectados.

Guadalajara primera Smart City

En México se han realizado diversos esfuerzos para contar con ciudades inteligentes. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) reconoció a varias como smart cities. En 2015 Guadalajara fue la primera metrópoli reconocida por sus iniciativas de transformación digital e inteligente tras la implementación del proyecto Ciudad Creativa Digital (CCD).

Asimismo, en 2016 el BID reconoció a Chihuahua por su cobertura de internet inalámbrica, y en 2019 la Ciudad de México recibió el premio Gobernarte del BID por su uso innovador de datos en el ciclo de políticas públicas.

Por su parte, la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin), seleccionó a las ciudades de Aguascalientes, Cuernavaca, León, Pachuca, Coatzacoalcos, Chetumal, Mérida, Oaxaca, Salina Cruz, Tuxtla Gutiérrez, Xalapa, Morelia y Mexicali para promoverlas como ciudades inteligentes.

Con esta nueva iniciativa se busca apoyar a las localidades con procesos de implementación y desarrollo de iniciativas que mejoren su infraestructura y servicios, apuntó el especialista de KPMG en México.