La recuperación del mercado laboral da un nuevo paso, según las cifras de octubre reportadas ayer por la mañana por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

En el trimestre móvil agosto-octubre, la tasa de ocupación se ubicó en un 53 por ciento. Con esto, el indicador que mide el número de personas ocupadas como porcentaje de la población en edad de trabajar avanzó 0.7 puntos respecto al período previo y 4.4 puntos en doce meses. Comparado con el nivel previo a la pandemia (58.2%) aún le queda una brecha por recuperar de 5.2 puntos.

Así, tomando como referencia que el número de ocupados llega a 8,456, 511 de personas en el trimestre, se han recobrado alrededor del 70% de los trabajos perdidos en el peor momento de la pandemia, que fue en el lapso mayo-julio de 2020 (hubo una pérdida de casi 2 millones de trabajos).

Respecto a la desocupación, el reporte de esta mañana señala que la tasa llegó a 8.1%, lo que significó una merma de 3.5 puntos porcentuales en doce meses. Los analistas encuestados por Bloomberg anticipaban un 8.2 por ciento.

La cifra, que refleja la cantidad de personas que busca activamente trabajo expresada como porcentaje de la fuerza de trabajo, en el décimo mes del año mostró un alza menor de la fuerza de trabajo (6.1%) que la que se originó entre los ocupados (10.3 por ciento).  El informe agrega que los desocupados disminuyeron 26%, incididos únicamente por los cesantes (-28.1 por ciento).

Si bien aún resta por recuperar cerca de 607,000 puestos de trabajos, considerando el período previo a la irrupción de la pandemia (diciembre-febrero de 2020), el director del Observatorio del Contexto Económico de la UDP (OCEC), Juan Bravo, explicó que a mediano plazo el foco debe estar en recuperar la tasa de ocupación. Por lo tanto, se deben generar empleos adicionales.

Así, tomando el aumento de la población en edad de trabajar, lo que faltaría por generar son cerca de 835,000 trabajos para tener un nivel de ocupación de 58.2 por ciento.

“Un primer objetivo es al menos volver al nivel de ocupados, pero a lo que efectivamente se aspira es a retornar a las tasas de participación y de ocupación desde una perspectiva a mediano plazo porque esos indicadores señalan qué proporción de la población está dispuesta a participar en el proceso productivo económico”.

Con este cuadro, la advertencia es que si la tasa de ocupación no se recupera, la capacidad productiva del país es menor permanentemente.

En paralelo, la tasa de participación, que refleja el número de personas en la fuerza de trabajo expresado como porcentaje de la población en edad de trabajar, se ubicó en el trimestre agosto-octubre en 57.6%, lo que significó un avance de 0.5 pp comparado con el período previo.