Apenas a un año de su fundación, en 2019, la startup mexicana Casai ha levantado una ronda de financiamiento Serie A de 48 millones de dólares, en una ronda liderada por Andreseen Horowitz y TriplePoint Capital, con lo que se hicieron acreedores a una de las rondas más altas para una serie A, en un año en el que la industria turística no ha tenido el mejor desempeño; además de que uno de los competidores internacionales de la plataforma Airbnb anunció su salida a Bolsa.

Casai se dedica a ofrecer departamentos de lujo con servicios personalizados. Una usuaria puede reservar un departamento de lujo a través de su página web o aplicación, desde donde se genera un código para activar la cerradura inteligente (smart lock), con lo que no es necesario establecer ningún tipo de contacto con persona alguna. De acuerdo con María del Carmen Herrerías, fundadora y directora de Operaciones de Casai, la startup diseña los departamentos, los amuebla y les agrega tecnología, que incluye internet de alta velocidad y asistentes inteligentes que controlan distintos dispositivos dentro de los espacios.

A diferencia de Sonder, otro de los competidores de la compañía que acaba de llegar a México, Casai no es propietaria de los departamentos que ofrece, de los cuales espera alcanzar una cifra de 200 departamentos en la Ciudad de México para finales del 2020. El próximo paso de la plataforma es ampliar su operación a Brasil y después a otras ciudades de América Latina pero también de México, en donde han observado oportunidades en ciudades como Guadalajara y Monterrey; así como en la Riviera Maya.  

María del Carmen Herrerías, quien fundó Casai junto a Nico Barawid, conoce el negocio hotelero. Trabajó por varios años para Grupo Presidente y cree que el perfil del viajero ha virado hacia el disfrute de la experiencia sin importar si se trata de negocio o placer. Además, la emergencia sanitaria provocada por la pandemia de Covid-19 ha ocasionado que muchos viajeros opten por propuestas más individualizadas, con el fin de no correr el riesgo de encontrarse en un conjunto con varias habitaciones.  

“Cuando empezó la pandemia tuvimos pérdida de ocupación pero ahorita estamos en 80% de ocupación”, dijo Herrerías y añadió que también previo a la pandemia, dos terceras partes de los clientes de la compañía eran viajeros internacionales con estancias promedio de ocho días; mientras que actualmente, dos terceras partes de los clientes son turistas domésticos con estancias de hasta 30 días.

De acuerdo con datos del Inegi para el primer semestre del 2020, la emergencia sanitaria ocasionada por la propagación del coronavirus SARS-CoV2 generó pérdidas por 6,500 millones de dólares en ingresos turísticos a la vez que dejaron de venir 9 millones de turistas internacionales. 

Pero de acuerdo con Herrerías, la oportunidad de Casai va más allá de los efectos de la pandemia. Lo que observa es que existe una tendencia para invertir en mercados emergentes, como son los casos de México y Brasil. Por esta razón, cree que hay mucho espacio en la Ciudad de México para poder duplicar los 200 departamentos; además de alcanzar otros países de Latinoamérica en donde han observado una necesidad por este tipo de productos.

“Hay muchas oportunidades de inversión en Latam y en nuestra industria, sabemos que México está entre los principales 10 países que más reciben turistas”, dijo.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx

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