Aunque el Acuerdo para la confiabilidad emitido por el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) ha sido frenado para dos terceras partes de las afectadas, la nueva Política con que la Secretaría de Energía privilegiará el despacho de energías de base (típicamente fósiles) sigue en pie con una nueva advertencia para las empresas renovables que han llegado al país: los incentivos gubernamentales para conectarse a la red de transmisión de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) serán eliminados, advirtió el director general de la estatal eléctrica, Manuel Bartlett.

La pugna entre el gobierno y los privados que generan con renovables en el país se centra en dos tecnologías: eólica y fotovoltaica. Según el Cenace, hasta abril de este año se han logrado instalar 5,930 megawatts eólicos en 13 entidades, mismos que representan el 7.4% de los casi 80,000 megawatts instalados en todo el país. La capacidad instalada fotovoltaica se ha elevado a 3,813 megawatts, multiplicándose por más de 10 en los últimos cinco años. Según la Asolmex, se han instalado 48 centrales de gran escala, que se suman a los 100,000 permisos de generación distribuida para techos solares, volumen que ha crecido desde apenas 45 permisos desde el 2009.

Incentivos

Como ha ocurrido en casi todo el mundo, la generación renovable en México ha gozado de impulsos regulatorios y tarifarios, aunque no de subsidios directos. Así, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) realizó distintas negociaciones desde las primeras instalaciones eólicas en el país, hace 12 años, que incluyeron la ejecución de temporadas abiertas en Tamaulipas y Oaxaca para crear una bolsa en la cual todos los potenciales instaladores pagaran por su fracción del uso de la red, misma que concluyó financiada por la CFE, junto con el porteo de estampilla verde, que les permitía exentar del pago de la tarifa de transmisión.

Por ello el viernes, en entrevista con Reuters, el director general de la CFE aseguró que la operación de las privadas en México no es un libre mercado, “es un robo”, porque los incentivos para que haya renovables los termina pagando la CFE. “¿Es justo que la CFE subsidie a estas compañías que no producen energía todo el día? Las empresas también deberían ayudar a pagar los costos de transmisión”, aseveró.

subsidio CFE: eólica y fotovoltaica
Subsidios de la energía renovable en México: eólica y fotovoltaica.

La Concamin respondió entonces que las empresas privadas que operan en el mercado eléctrico sí le pagan a la CFE por usar las líneas de transmisión para transportar la energía que producen hasta sus clientes. El pago se realiza mensualmente de acuerdo con la tarifa regulada que determina la CRE. “Bartlett miente cuando insinúa que las empresas privadas no pagan por usar las líneas de transmisión de CFE“, reviró la Confederación en un comunicado.

Pero ayer, la CFE contrapunteó y afirmó que la CFE sí subsidia a las generadoras de energía renovable porque “la CRE le impone a la CFE cobrar a estos privados tarifas muy por debajo de los costos de transmisión en grave deterioro de sus finanzas. Es decir, la CFE se ve obligada a cobrar a los privados menos de lo que representan sus costos operativos”. Reprochó que la CFE es la única que paga por el respaldo en el sistema eléctrico, pues “cuando las empresas privadas dejan de producir energías limpias, por falta de sol o viento (energías intermitentes), la CFE suministra ese faltante de energía con recursos e infraestructura propia (respaldo), financiando todo este proceso en beneficio único de las empresas privadas quienes, a decir del director Bartlett, deberían participar equitativamente en el pago de dichos costos, y entonces sí habría equidad en el mercado”.

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