Inusitadamente liderados por el sector de las manufacturas de Brasil, los flujos de Inversión Extranjera Directa (IED) atraídos por América Latina y El Caribe alcanzaron un máximo histórico en el 2011 al registrar un crecimiento interanual de 28.5% y un monto de 153,448 millones de dólares.

La cifra representa 12% más frente al anterior récord logrado en el 2008, cuando la captación sumó 137,001 millones de dólares.

Con una recepción de 66,660 millones de dólares, Brasil más que triplicó la cantidad de México, que se ubicó en segundo lugar con 19,440 millones, de acuerdo con el informe anual de IED difundido por la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal).

A contracorriente de su tendencia en la última década, Brasil captó 46.4% de toda su IED del 2011 en el sector de manufacturas, 44.3% en servicios y sólo 9.2% en recursos naturales.

A su vez, la IED de México, el istmo centroamericano y El Caribe se oriento mayoritariamente a servicios (52.5%), seguida por las manufacturas (39.7%) y recursos naturales (7.8 por ciento).

En agosto del 2011, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, lanzó el nuevo Plan Brasil Mayor para proteger a la planta productiva con medidas para mejorar los impuestos, el crédito y las condiciones para los sectores más afectados por la llamada guerra de divisas .

Brasil tiene dos obstáculos a vencer para garantizar su desarrollo perenne y sustentable: superar los riesgos a la industria nacional derivados de un cambio desequilibrado y diversificar su pauta de exportaciones en dirección a manufacturados de mayor valor agregado , dijo Rousseff en el lanzamiento de ese plan. En el año pasado, 57% de la Inversión Extranjera Directa recibida por América del Sur (sin Brasil) se dirigió al sector de recursos naturales, 36% a servicios y 7% a manufacturas.

La IED recibida por Latinoamérica y El Caribe fue de 81,589 millones de dólares en el 2009 y de 120,880 millones en el 2010.

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