La petrolera británica BP puso en venta su parte en un enorme emprendimiento conjunto en Rusia, en una medida audaz que reduciría su producción en un tercio, la liberaría de socios hostiles y dejaría que el Estado ruso refuerce su control sobre la mayor industria petrolera del mundo.

La venta del 50% en TNK-BP podría recaudar alrededor de 30,000 millones de dólares para BP, lo que ayudaría a financiar el costo actual de la limpieza del derrame petrolero del 2010 en el Golfo de México y permitiría que invierta en acuerdos de mayor crecimiento.

La venta también implica una reorganización de la industria petrolera en Rusia, el principal productor mundial, donde Vladimir Putin volvió a la presidencia este año con una mirada severa sobre las firmas extranjeras con tenencias de activos estratégicos.

TNK-BP es el tercer mayor productor de petróleo en Rusia, y la participación de BP representa una de las inversiones extranjeras más grandes que se han hecho en el país.

El emprendimiento benefició a BP con ganancias enormes, pero ha estado plagado durante mucho tiempo de batallas legales mordaces entre la petrolera británica y sus socios rusos, el consorcio de millonarios AAR.

Para BP, la venta significaría renunciar a dividendos anuales que llegaron a 3,700 millones de dólares en el 2011 y la pérdida de alrededor del 30 por ciento de su producción de petróleo y gas, pero la liberaría para explorar emprendimientos de mayor crecimiento en otros lugares.

BP había dicho previamente que TNK-BP era un activo fundamental. La propuesta de venta es una admisión de que después de años de disputas con sus socios, Alfa Access Renova (AAR), la situación ya no era defendible.

"Hemos trabajado duro para llegar a una solución, pero no hemos sido capaces de hacerlo", dijo una fuente cercana a la situación.

El grupo con sede en Londres dijo que había recibido acercamientos "no solicitados", pero prefirió no nombrar a los oferentes.

Teniendo en cuenta el deseo del Kremlin de ejercer influencia sobre el sector petrolero, la sospecha probablemente recaerá en jugadores respaldados por el Estado como Rosneft y Gazprom. AAR y Rosneft declinan realizar comentarios.

Los inversores recibieron con beneplácito la decisión acciones de BP, que subían casi un 3 por ciento, a 406.75 peniques a las 1229 GMT.

BP debería irse y reinvertir en áreas más rentables, con menor riesgo político, si puede lograr algo cercano al valor justo por su participación", dijo Iain Reid, analista petrolero de Jefferies.

RDS