El potencial en gas shale en el norte de México, la expectativa de reformas que impulsarían la producción en el país de materias primas y la estrategia de largo plazo del Grupo BASF para crecer en mercados emergentes son los ingredientes de una fórmula que podría traer a México nuevas inversiones.

Desde antes que sobreviniera la desaceleración económica global, la industria química ha registrado un cambio, afirmó Ralph Schweens, presidente de BASF para México, Centroamérica y Caribe, entrevistado por El Economista.

Hace 10 o 15 años, la mayoría de los productos químicos se producía en los mercados desarrollados. Pero los próximos 10 años, la mayoría de los productos químicos será producido en los mercados emergentes. Países como China, India, Brasil e incluso México serán plataformas de producción e importantes mercados , dijo Schweens.

Actualmente, 55% de la producción de BASF se realiza en sus líneas de producción de Europa y el resto, en países emergentes, pero la empresa está en vías de revertir esa cifra hasta llegar a una proporción de 33-66%, en las próximas décadas.

En los últimos años, BASF ha invertido en China, Brasil, en India. En México también, pero no tanto, porque aquí -refiere Schweens- ha sido difícil conseguir las materias primas para desarrollar productos y proyectos de mayor calado.

Si se concretaran cambios que permitan el desarrollo del mercado de gas y que detonen la producción de materias primas y derivados, plantearíamos la conveniencia de incrementar nuestras inversiones aquí en México , aseguró el directivo de la empresa, la más grande del mundo en su ramo, con 111,000 empleados en 39 países del mundo, de los cuales aproximadamente 2,000 están en México.

Explicó que, hasta ahora, BASF ha privilegiado inversiones en productos que no requieren una integración en la cadena del gas, pero de existir un desarrollo más fuerte en la producción de materias primas, consideraríamos seriamente mayores inversiones en el país. México es una muy buena base para desarrollar una industria de materias primas y derivados como propilenos y etilenos .

En el tema de gas shale y en coherencia con el principio de sustentabilidad, el directivo admitió que es más difícil producirlo en zonas desérticas –donde están las mayores concentraciones en México- que en zonas donde hay agua en abundancia y no se quiere provocar daños ambientales, pero yo creo mucho en la tecnología y creo que en el largo plazo se resolverán esos problemas .

Evolución de un concepto

En el ADN de BASF está la diversificación. Cuando fue creada, en el siglo XIX, fabricaba sólo bicarbonato de sodio y anilinas. Ahora somos una empresa química y producimos más de 10,000 productos para miles de aplicaciones, porque está cambiando el enfoque de los mercados que desarrollamos a futuro y el tema de la petroquímica va a ser sumamente importante .

En las primeras cinco o seis décadas del siglo pasado buscábamos nuevas moléculas, nuevas sustancias químicas; luego la tendencia fue innovar y mejorar las aplicaciones de los productos desarrollados en años previos, y actualmente la tendencia es buscar soluciones para los mercados, a través de una combinación de química, física, ingeniería, para ofrecer nuevas soluciones al mercado , refirió.

Crecer en una economía global contenida

La crisis sí ha afectado a BASF, admite Schweens, pero asegura que la empresa es competitiva y no ha perdido mucho mercado en Europa, donde está la mitad de sus ventas. Hasta ahora nos hemos manejado bien, y cuando la situación mejore nos irá mejor. La crisis no va a cambiar nuestra perspectiva, porque tenemos planes a 20 y hasta 30 años.

Y mientras llega ese momento, en la actualidad la empresa muestra el músculo. Los primeros nueve meses del 2012 fueron los mejores en ventas y resultados en la historia de BASF para un periodo similar, y el pronóstico con que cuentan para el cierre del año, tanto en términos locales como en el ámbito global, es bastante optimista. En los últimos tres años, desde la crisis del 2009, hemos crecido en ventas y resultados .

En el 2011 sus ventas fueron por casi 73,500 millones de euros, con un incremento de 15% respecto del ejercicio anterior, y sus ingresos netos crecieron en el mismo periodo, más de 35% respecto de acuerdo con el reporte de la empresa.

Europa siempre ha sido el mercado más importante de BASF, con 50% del total, pero en otras zonas, como Asia y Sudamérica, estamos creciendo más rápidamente; en México, Centroamérica y el Caribe, también hemos crecido por arriba del promedio , asegura.

Y como ejemplo menciona que sus decisiones de inversión no han sido modificadas ante el escenario económico actual. En nuestra matriz en Alemania recién hemos invertido 1,000 millones de euros para una planta donde se produce materia prima para fabricar colchones.

Es decir, BASF sigue su ruta y no duda de que en 20 años la situación en Europa estará bien, pero tenemos que tender un puente entre hoy y ese futuro , el cual pasa por México.

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