Después de un mes con las puertas cerradas y operando sólo con "delivery" y "take away", los restauranteros lograron, en diálogo con las autoridades locales, comenzar su servicio en mesa a los comensales. La apertura de restaurantes en la Ciudad de México se dio con las condiciones de aforo limitado, mesas exclusivamente al aire libre o terrazas y las medidas sanitarias básicas: cubrebocas para todos, gel o desinfectante y sana distancia. 

Con mesas en las calles, usando los espacios de estacionamiento, con muchas macetas, con guantes y caretas, las cocinas y los equipos de servicio se preparan para recibir clientes en la zona comercial de Polanco. En medio de la crisis económica y laboral del sector restaurantero y el momento más crítico de la pandemia.