El ministro de Hacienda argentino, Nicolás Dujovne, anunció este jueves la decisión del gobierno argentino de “recalibrar las metas de inflación”.

Acompañado por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y sus pares de Finanzas, Luis Caputo, y del Banco Central, Federico Sturzenegger, Dujovne informó el corrimiento de “la meta de inflación de 5% que se esperaba alcanzar en el 2019, para el 2020”.

“Hemos decidido recalibrar nuestras metas de inflación vigentes para los años subsiguientes. Hemos demorado un año nuestra meta de inflación de 5% del 2019 al 2020, así como el objetivo de 10% ha sido trasladado al 2019”, explicó al tomar la palabra. Y añadió: “Para el año 2018 nuestra meta de inflación es de 15 por ciento. Vamos a trabajar con un número específico y ya no con rangos”.

El titular de Hacienda señaló a continuación los motivos de la decisión. “Habiendo transcurrido dos años del anuncio de las metas anteriores, hoy tenemos una visibilidad mucho más clara de cuál de dónde están los precios, cuál es nuestra política fiscal y cuál es nuestra política monetaria”, detalló.

“Por eso nos sentimos mucho más seguros en términos de las metas de inflación a la que podemos comprometernos”, agregó.

El funcionario dijo, además, que el Ejecutivo “cumplió con las metas fiscales” y que el gasto público bajó 3.4% en el 2017.

Dujovne reafirmó que el objetivo de la política macroeconómica es “equilibrar las cuentas públicas y derrotar a la inflación”.

“Por ello para nosotros el cumplimiento de 15% para nosotros es crucial. Es decisivo para que podamos tener más inversión de más calidad, porque con inflación es muy difícil planificar a largo plazo”, afirmó.

“Ratificamos nuestro compromiso antinflacionario. Las metas serán de 15% en el 2018, 10% en el 2019 y 5% en el 2020”, precisó.

El ministro ratificó, en cambio, las metas de déficit fiscal previstas inicialmente, de 3.2% para el 2018 y de 2.2% para el 2019; y fijó una meta de 1.2% para el 2020.

“Se cumplieron los objetivos del 2017”

En el arranque de la conferencia de prensa, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, anunció que “se cumplieron los objetivos para este año 2017” y dijo que “la economía argentina volvió a crecer en forma sustentable y sana”.

“La economía argentina volvió a crecer. No sólo está creciendo, sino que lo hace de forma sustentable”, explicó. “Vamos a tener otro año de crecimiento en 2018, y auguramos un sendero de crecimiento en los próximos años. Algo central para este gobierno que tenía como objetivo en su primer año evitar una crisis económica”.

Peña agregó que, en materia de inflación, “el 2017 fue un año importante donde se consolidó un sendero de baja”, y ratificó la decisión del Gobierno de trabajar en la reducción del costo de vida.

Industria argentina del litio enfrenta escasez de talento

En la carrera mundial por apoyar la revolución de los autos eléctricos, Argentina, zona activa para el litio, enfrenta un déficit de talento.

Los fabricantes de baterías dependen de los salares de altura del país sudamericano como nuevo suministro clave del metal, en tanto enormes depósitos y un gobierno abierto a la inversión atraen a buscadores y desarrolladores.

Con el presidente Mauricio Macri, Argentina tiene ambiciones de convertirse en una superpotencia en litio, abasteciendo 45% del mercado, en comparación con 16% en la actualidad. Los proyectos han enfrentado dificultades climáticas y de financiamiento impredecibles. Pero la mayor barrera al desarrollo es quizá la escasez de trabajadores calificados.

“En Argentina, todos quieren ser abogados o médicos”, dijo Miguel Ángel Persoglia, que ha trabajado en proyectos relacionados con el cobre y la plata y ahora encabeza las operaciones piloto en Minera Exar, una empresa conjunta entre Lithium Americas y la chilena Sociedad Química y Minera. “No hay personal técnico” para el litio.

Esta escasez de experiencia local puede considerarse un problema creciente en una industria nueva, que se ve exacerbado además por la competencia de otros sectores, como el gas no convencional, en tanto la desregulación bajo la presidencia de Macri contribuye a hacer arrancar la economía.

Hasta hace dos años, la única compañía que extraía litio a escala comercial de los salares argentinos era FMC, con sede en Estados Unidos, que comenzó la explotación en el salar Hombre Muerto en 1997. La australiana Orocobre se convirtió en el segundo productor del país en el 2015. (Diario Financiero / Chile)