El titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz Esparza, espera que la reciente decisión judicial que garantiza los derechos a una persona afectada por el paso del tren México-Toluca no implique la suspensión de la obra y que en enero próximo, finalmente, puedan empezar las pruebas de operación en el tramo Zinacantepec-Santa Fe.

En julio del 2019, el tren podría estar ya en servicio comercial en el trayecto referido, a pesar de que inicialmente se planeó inaugurarlo todo el año pasado.

“Quiero ver realmente que se resolvió. Lo que me está dando ahorita mi equipo jurídico es que esa suspensión garantiza los derechos del propietario, no suspende la obra. Ojala así sea, porque ya cuatro meses, por un amparo, nos frenó el tren en Ocoyoacac... Aunque luego resulta que el único responsable soy yo, pero no es así”, comentó.

Aun sin tener la información del caso, Ruiz Esparza (abogado de profesión) precisó que siempre se ha buscado garantizar los derechos de las personas afectadas por el trazo del tren, pero se han presentado casos en donde se busca obtener un mayor beneficio del que se establece legalmente.

Sobre la decisión jurídica dada a conocer este martes, dijo que es el caso ejemplificado: “(A esa persona) le hemos pagado lo que tiene derecho, lo que fija la ley y ojalá sea así para que no haya suspensión de obra y podamos ir avanzando al ritmo que tenemos”.

De acuerdo con la información que tiene, el tramo de Zinacantepec a Santa Fe (que es el que corresponde al gobierno federal) tiene un avance físico de 85% y para el fin de año deberá estar concluida la obra civil, siempre y cuando no se suspendan legalmente los trabajos otra vez.

“Es la de los técnicos, lograr que en noviembre o diciembre esté concluida la obra y en enero puedan iniciar pruebas operativas. Lo que va a faltar son dos celosías que se fabrican en Guadalajara y Monterrey, que son de grandes dimensiones”, explicó.