El campo se reunirá con el presidente de Argentina, Alberto Fernández, y su intención es mostrar, cara a cara, los desacuerdos que el sector tiene. Durante el encuentro que los dirigentes de la Mesa de Enlace (Coninagro, Sociedad Rural Argentina, Federación Agraria y Confederaciones Rurales Argentinas), se decidió pedir una reunión con Fernández y allí exponer las diferencias.

Por ejemplo, difieren respecto de que el campo tiene fuerte incidencia en el precio en góndola de muchos productos, y de que un incremento de las retenciones podría modificar en algo esa ecuación. A este combo los productores le sumarán un extra que está en la mesa de discusiones desde hace tiempo, pero que con la posible suba de retenciones en el centro de la escena no tiene tanto protagonismo. "Queremos volver a instalar el tema de la baja de la carga impositiva. Es un factor realmente importante y no se lo viene atendiendo como corresponde. Eso sí tiene un peso importante sobre los precios finales de los productos", explicó Carlos Achetoni, presidente de Federación Agraria. Según la visión de los hombres de campo, "el acumulado" de impuestos no hace más que complicar la ecuación.

"Casi todas las actividades pagan impuestos municipales, provinciales y nacionales. Todos tienen la necesidad de recaudar y sacan el dinero del mismo lugar. Es imposible trabajar así porque para muchos el negocio se transforma en algo inviable. Todo esto no hace más que afectar el precio de los productos en las góndolas". De acuerdo con los cálculos del sector, en el caso del pan la carga impositiva sobre el precio final es de un 25%, en tanto que en el caso de la carne puede tocar un 30 por ciento. En cuanto al futuro de las retenciones, el agro entiende que se trata de una medida que sin dudas está en la mesa, aunque confía en que todavía hay margen para lograr que no se concrete.