El nuevo entorno de precios bajos, menor demanda y competencia en el mercado internacional de los hidrocarburos por la crisis del Covid-19 ha obligado a las petroleras privadas que operan en México a replantear sus gastos, particularmente cuando se trata de contratos de producción compartida en que pueden deducir costos mediante su sociedad con el gobierno, como lo demostraron para sus planes de 2021 la francesa Total y el consorcio Servicios Múltiples de Burgos, que lograrán ahorros por lo menos de una cuarta parte de sus gastos realizando las mismas actividades programadas en las áreas de exploración y desarrollo que operan en sociedad con el gobierno mexicano.  

En la primera sesión extraordinaria del órgano de gobierno de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) la empresa Servicios Múltiples de Burgos (SMB) recibió autorización para incluso incrementar en 25% la producción de gas programada para el próximo año en el contrato Misión, que es el contrato gasero más grande que existe en el país.  

Ubicado en la Cuenca de Burgos, en Tamaulipas y Nuevo León, Misión es un contrato de producción compartida producto de una migración de un contrato de servicios a Petróleos Mexicanos (Pemex) en 2018, que hoy opera en sociedad con la petrolera estatal, que funge como socia financiera con 51% de participación.  

Entonces, de 32,300 millones de pies cúbicos totales a extraer para el 2021 programados en su plan de desarrollo original del 2018, la empresa pasará a 37,300 millones de pies cúbicos de gas gracias a que en los 10 campos productores  en el área terrestre de 1,692 kilómetros cuadrados añadirá 11 a los 120 pozos que tiene hasta hoy en el área, junto con 20 reparaciones mayores a su infraestructura.  

Pero además, logrará lo anterior con un presupuesto de 50.7 millones de dólares, cuando originalmente tenía programados 62.5 millones de dólares para las mismas actividades.

Esto será posible, porque van a aportar menos a su fideicomiso de abandono e pozos y porque van a producir más”, explicaron durante la sesión del órgano de gobierno de la CNH.

Cabe recordar que en los contratos de producción compartida, los socios del Estado pueden invertir en infraestructura fija que luego deducen en sus pagos al Estado, o simplemente ahorrar para continuar con sus proyecciones, como en este caso.  

Servicios Múltiples de Burgos es un consorcio integrado por Tecpetrol, la argentina que produce 170,000 barriles diarios de petróleo crudo equivalente en todo el mundo y 13% del gas de Argentina gracias a su operación en el mayor yacimiento sudamericano de hidrocarburos no convencionales: Vaca Muerta, en ese país, y que en México se constituyó con capital español, según la CNH; además de Burgos Oil Services, constituida en México con capital danés y de la empresa Industrial Perforadora de Campeche, que como área especializada en perforación y terminación de pozos trabaja como contratista de Pemex desde hace dos décadas y forma parte de la mexicana Grupo R.  

Por otra parte, la francesa Total en área 15 de la Ronda 2.1, de 971 kilómetros cuadrados en aguas someras frente a Campeche, bajará en 29% su inversión para continuar con la exploración en su tercer año del contrato, también de producción compartida, donde continuará con estudios geológicos a detalle en busca de un prospecto para perforar y medir el potencial del área, con una inversión de 4.8 millones de dólares en 2021. 

“Realizará las mismas actividades que tenía programadas, pero los costos menores a los que tenía presupuestados son posibles gracias a que realizó una redistribución de gastos y nos informó que llegó a mejores cotizaciones y costos de proveeduría de equipos”, expuso la CNH.

karol.garcia@eleconomista.mx

kg