La Unión Europea colocará la lucha contra la emergencia climática en el centro de su política comercial, e impulsará una reforma importante en la Organización Mundial de Comercio (OMC), según una nueva estrategia anunciada el jueves.

Frente a los desafíos de la pandemia "la política comercial debe apoyar plenamente las transformaciones ecológicas y digitales de nuestra economía", dijo Valdis Dombrovskis, vicepresidente de la Comisión Europea.

El poder ejecutivo de la UE, que impulsa la política comercial de los 27 países de bloque, también quiere "encabezar los esfuerzos de reforma global" de la OMC, apuntó en una conferencia de prensa.

En esta estrategia destinada a orientar el comercio europeo durante la próxima década, la Comisión propone que los futuros acuerdos comerciales estén condicionados al cumplimiento del acuerdo climático de París, de 2015, un requisito que no existía en los acuerdos previos firmados por la UE.

Los temas ambientales y climáticos ya están en el centro de la reticencia de varios estados europeos a la ratificación del tratado de libre comercio entre el Mercosur y la UE, ante el temor a una deforestación masiva en la región amazónica.

Bruselas también se propone desplegar un multilateralismo activo, en particular hacia la India y los países africanos.

A los ojos de la UE, el reequilibrio del comercio mundial requiere una profunda revisión de la OMC, paralizada por la desvinculación de Estados Unidos.

Estados Unidos acusa a China de prácticas abusivas y considera que las reglas de la OMC son insuficientes para remediarlo.

El reciente nombramiento de la nigeriana Ngozi Okonjo-Iweala, que asumirá el mando de la OMC en marzo, "representa una oportunidad para comenzar de nuevo", apuntó.

Asimismo, los europeos cuentan con una cooperación más profunda con la administración estadounidense después de cuatro años de relaciones inestables debido a las políticas proteccionistas del expresidente Donald Trump.

La UE también aseguró el jueves que pondría en marcha mecanismos para garantizar en sus acuerdos comerciales que las empresas no utilicen trabajo forzoso, un tema particularmente delicado a raíz del controvertido acuerdo de protección de inversiones firmado en diciembre con China.