El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) resolvió prorrogar por veinte años más la tenencia de un paquete de 56 MHz de cobertura nacional a favor de AT&T dentro la banda de los 7 Gigahercios (GHz), contados a partir del 26 de enero del año 2020 y siempre que este operador acepte, en lo que resta de 2019, las condiciones generales y el monto de la contraprestación que establezca el regulador para ratificarle esas concesiones de espectro.

La decisión se tomó por unanimidad del pleno del IFT el 21 de agosto, de acuerdo con el expediente P/IFT/210819/407, por lo que AT&T ya recibió la notificación de esta resolución. De aceptar las condiciones, los nuevos títulos de concesión serán inscritos en el registro público de concesiones del IFT, podrían conocerse a principios del 2020 y los montos pagados por AT&T por esos refrendos también serán un referente para próximas renovaciones de concesiones espectro o futuras adjudicaciones vía proceso de licitación en las llamadas bandas altas o milimétricas.

AT&T se hizo con la titularidad de esas frecuencias apenas el pasado 5 junio, cuando la subsidiaria Operbes de Grupo Televisa cedió las obligaciones y derechos de esas frecuencias a su filial AT&T New GI, S. de R.L. de C.V. Este traspaso fue aprobado también por unanimidad en el IFT, reveló entonces el acuerdo P/IFT/050619/304.

Uno de los argumentos por los que fue autorizada la cesión de estas señales se halló en que con esta operación, AT&T tendría el 30.35% del espectro ubicado entre las bandas de 7 a 10 GHz y no rebasaba los umbrales de acumulación espectral allí, además que Axtel mantenía ya un porcentaje de 32.88% de las frecuencias en ese tramo del espectro radioeléctrico. Y considerando las bandas milimétricas entre los 7 y los 38 GHz, la participación de AT&T es ahora de 19.8% y de 27.3% para Axtel, como el principal tenedor en todas esas frecuencias.

Aquella vez también cupo en el pleno del IFT la argumentación de que ese traspaso desataría una mayor eficiencia en la explotación de las frecuencias citadas.

Las frecuencias con las que se hace AT&T reforzarán las operaciones de ese operador en sus enlaces punto a punto; un reforzamiento de las conexiones de las celdas celulares a su red de alta capacidad. En resumen un backhaul más robusto de su red, coincidieron Guillermo Solomón, director ejecutivo de Transformación Digital para América Latina de Huawei, y Alejandro Mayagoitia, especialista en telecomunicaciones de Iexpertus.

AT&T está igualmente en posibilidad de que a corto y mediano plazos pueda fortalecer su oferta de servicios con un espectro que tiene mejor naturaleza para la transferencia de datos a alta capacidad, aunque no de cobertura, y también para pensar en la idea de construir futuros productos de 5G utilizando esta banda y otras señales.

En un informe sobre identificación de espectro presentado a principios de año, el Instituto Federal de Telecomunicaciones informó que las bandas altas o superiores a los 6 GHz tienen una mejor naturaleza técnica para atender a grandes volúmenes de usuarios a una alta capacidad de transferencia de datos:

“Si bien existen algunas bandas de frecuencias que actualmente son empleadas para otros servicios, la tendencia en el marco regulatorio internacional gira en torno a la compartición y coexistencia de sistemas 5G con otros sistemas que ya operan en las bandas. Lo anterior se debe a dos aspectos, el primero es gracias a las mejoras técnicas traídas por la innovación tecnológica de las redes de quinta generación y, el segundo, derivado de las pequeñas coberturas que se esperan dadas las características de propagación de las bandas milimétricas”, dijo el IFT entonces.

Esta banda de 7 GHz renovada a AT&T, sí es factible de utilizarse en servicios de 5G, aunque todavía no se ha armonizado su uso de manera extensiva y por tanto aún no existen economías de escala que hagan propicio la compra de tecnología para explotarla en ese tipo de redes de comunicación de manera inmediata, estimó Guillermo Solomón, de Huawei Latinoamérica.

“Esto se discutió en la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones, en la junta de Ottawa, a principios de este mes. Y hoy lo planté en el congreso internacional de espectro que organizó la Asociación Nacional del Espectro en Bogotá (…) Técnicamente sí se puede usar en 5G, pero sería muy caro usarlo hoy en 5G pues no hay todavía economías de escala. Hay un espectro en 6 GHz que sí se busca armonizar para el 2023. De hecho Huawei, Ericsson, Nokia, GSMA, Canieti y Anatel están respaldando que 6 GHz se utilice para redes celulares y obvio que sería para 5G”.

“Hasta que no salga la primera propuesta de estándar de 5G al final de este año, no se podrán ir calculando las capacidades y como consecuencia de eso, las frecuencias adicionales que se van a promover a nivel internacional”, dijo Alejandro Mayagoitia, de Iexpertus. “Es un hecho que la arquitectura de las redes 5G va a cambiar mucho lo que se usa actualmente y va a requerir mucha capacidad para conectar las celdas a la red de alta capacidad”.

Las frecuencias en cuestión habían sido entregadas por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) el 25 de enero del año 2000, tras un proceso de adjudicación iniciado en 1998 y una contraprestación final de 14.6 millones de pesos de la época más el impuesto al valor agregado que tuvo que cubrir Bestphone S.A. de CV., como el concesionario original de este espectro.

Y anteriormente ya habían sido arrendadas por Operbes a las filiales de AT&T para la provisión de capacidad en enlaces microondas de punto a punto.

Operbes entregó este trozo de los 7 GHz a AT&T con todos los trámites al día y sin ningún incumplimiento, de acuerdo con el folio FET009698CO-100647.

Con el traspaso de señales hacia AT&T, Operbes no perdió presencia en la provisión de enlaces punto a punto, pues todavía cuenta con otras frecuencias en la banda de 38 GHz para esa actividad de las regiones 1 a 8 en que se ha dividido el territorio en materia de telecomunicaciones.