Al presentar en Tabasco el Plan Nacional de Refinación, con el que busca incrementar la producción de gasolina en el país, dejar de importar combustibles y en tres años bajar el precio de los hidrocarburos, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció una inversión de 75,000 millones de pesos adicionales para Petróleos Mexicanos (Pemex) en el 2019, que serán destinados a la reconfiguración de las seis refinerías existentes y la construcción de una nueva en Dos Bocas, Tabasco.

Este incremento presupuestario será equivalente a aumentar 19% el presupuesto que el Congreso aprobó para la estatal petrolera en el 2018 y se elevaría a 466,946 millones de pesos, el monto más alto desde el 2015, año en que la Secretaría de Hacienda realizó el primer recorte al gasto de la empresa por las caídas del precio del petróleo.

“Vamos a financiar toda la actividad petrolera con el plan de austeridad republicana. Vamos a aumentar, para tener una idea, en 75,000 millones de pesos adicionales la inversión en Pemex, de lo autorizado en el 2018, a lo que va a ser el presupuesto del 2019”, dijo el primer mandatario.

El Plan de Refinación del gobierno federal incluye la puesta en marcha al 2022 de una nueva refinería en Dos Bocas, Tabasco, y la reconfiguración de los seis centros refinadores con que cuenta actualmente Pemex.

Con la puesta en marcha de este plan, en el 2022 pretenden llegar a un proceso de 1.863 millones de barriles diarios de crudo, lo que implica un aumento de 195% o 2.9 veces en comparación con el volumen de proceso actual, que fue de 630,947 barriles diarios en el promedio de enero a octubre.

Con esto pretenden también utilizar casi en su totalidad la capacidad de proceso de crudo de las refinerías nacionales, que lleva una utilización de 41% en lo que va del año, cuando hace 10 años se usaba 82% y en el arranque de la pasada administración la utilización de la capacidad era todavía de 79% de la misma.

Asimismo, pretenden llegar a una elaboración de 781,000 barriles por día de gasolinas, lo que implicaría incrementar en 266% la producción de gasolinas que ha reportado Pemex de enero a octubre, es decir, se incrementaría en 2.6 veces la elaboración de gasolinas en el país, que en el promedio de los primeros 10 meses del año es de 266,313 barriles diarios, luego de que ha caído 52% en la última década y de que en el arranque de la administración pasada se producían todavía 418,130 barriles diarios.

De la misma manera, la producción de diesel de calidad ultra bajo azufre se elevaría hasta 560,000 barriles diarios, luego de los 63,375 barriles diarios que se produjeron en octubre en las refinerías de Pemex.

Rehabilitaciones

La secretaria de Energía, Rocío Nahle, explicó que la rehabilitación de las refinerías del país comenzará en el 2019, para llegar al 2020 a una producción de 600,000 barriles de gasolina por día.

La titular de Energía aseguró que la reconfiguración de las refinerías implicará adquirir el refaccionamiento básico, sustitución en algunos equipos de piezas importantes, mantenimiento de equipos internos y periféricos, remplazo y sustituciones por equipo nuevo con tecnología de punta, e intervención en sistemas de instrumentación y control.

De acuerdo con el programa, la refinería de Salamanca, en Guanajuato, será intervenida en dos etapas, en la primera se desarrollará el mantenimiento del tren de proceso para que al final del 2019 sea capaz de producir 75% de su capacidad.

En la refinería de Minatitlán, Veracruz, que recientemente fue reconfigurada, el programa demanda la atención esencial en este año del cambio de catalizador y rehabilitar la planta Mina 1 para que aumente la carga a mediados de año.

En tanto, en Madero, Tamaulipas, está la infraestructura más crítica, que tiene más de un año fuera de operación; sin embargo, se espera el arranque de una primera etapa el próximo mes de enero y el tren de refinación número 2 que se pondrá en operación en noviembre.

En Cadereyta, Nuevo León, la reconfiguración llevada a cabo arrojará el resultado de un mantenimiento profundo a los equipos dinámicos y en el segundo periodo de su intervención estará aumentada su capacidad de procesamiento.

Para el centro de Salina Cruz, Oaxaca, derivado de los accidentes e incidentes en sus instalaciones, se diseñó un programa para reconstruir el sistema de recibo de crudo y distribución de plantas primarias, con lo que se buscará llevar a cabo la operación en ascendencia en forma paulatina para lograr en diciembre del 2019 una producción de hasta 70% de su capacidad.

Finalmente, en Tula, Hidalgo, se prevé intervenir la planta de H-Oil que actualmente está abandonada y de la que es indispensable su rehabilitación para aumentar la producción de gasolinas, y lograr la transformación de los residuos de vacío, que hoy son en gran parte desaprovechados.