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Optimiza tus procesos empresariales con una auditoría
No hacerlo podría comprometer tu negocio.

Para obtener los resultados esperados en la empresa es necesario que el empresario continuamente verifique si los procesos que está siguiendo son los adecuados. Una forma de hacerlo es a través de las auditorías empresariales, que le permiten no perder de vista la meta que se quiere alcanzar, como aseguró Mario Cortés, catedrático de la Universidad Panamericana.
“Un proceso de auditoría es aquél en el que se compara lo que se está haciendo contra lo que se debería de hacer. Esto permite ver si realmente lo que se realiza en las diferentes áreas de la empresa está cumpliendo con el plan de negocios que se diseñó y ver dónde hay desviaciones y por qué”, dijo Cortés.
Las auditorias permiten implementar procesos de mejora continua, sin embargo, agrega el experto, las pequeñas y medianas empresas (Pymes) no implementan estas prácticas de una manera sistemática y formal.
Buenas prácticas
“En las pequeñas organizaciones esta curva de aprendizaje se va desarrollando conforme el emprendedor va adoptando buenas prácticas que le funcionaron y desechando las que no lo llevaron al objetivo deseado. Con base en estos puntos de comparación, a través de prueba y error, se crean marcos de referencia de negocios que le permiten ir haciendo buenas prácticas en el manejo de la empresa”, detalló el experto.
Sin embargo, lo conveniente es que la auditoria sea realizada por una persona externa a la organización, conocedora de la misma que auxilie a manera de consejo, orientación y observación al empresario, pues normalmente los emprendedores prefieren justificar sus problemas y no admitir las fallas de su negocio.
El director de la Escuela de Mercadotecnia de la UP advirtió que no es necesario que las finanzas de la empresa estén decayendo para solicitar los servicios de un despacho de consultores en auditoría, “lo recomendable es que se realice una auditoria cada tres meses y hacer un recuento de cómo van evolucionando las situaciones cada 15 días”, dijo.
Los tres ejes principales a considerar para ser auditados, son:
1) Volumen de ventas: Si está dentro de los parámetros que se tienen programados o no.
2) Utilidades: Si ese volumen de ventas está generando las utilidades que se están esperando.
3) Gastos: Monitorear el presupuesto de gastos para ver si realmente estos costos se están reflejando en los precios de venta.
El costo de una auditoria corresponderá al giro y tamaño de la empresa, las consecuencias de no hacerla es que llegue el momento en que la empresa ya no sea rentable y haya perdido la capacidad de autocorrección, que sus problemas la hayan dejado fuera de competitividad y sus procesos se volvieran obsoletos”, advierte Cortés.