Para aliviar la crisis de deuda que enfrentan los países periféricos de la eurozona se requieren una serie de reformas al sistema bancario, mercados de capital, impulso a la competencia y a la propia integración financiera, concluyeron los expertos del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En la declaración que hizo la misión de especialistas del Fondo, tras la visita a las autoridades de la eurozona, refirieron que esta amplia agenda de cambios será determinante para impulsar un crecimiento más sólido de las economías.

Esto reforzaría en automático la solidez de la unión monetaria, generaría capacidad productiva y aceleraría la oferta de empleos, observaron.

Según el diagnóstico del FMI, la recuperación en marcha por la que atraviesa la eurozona es saludable con un crecimiento más equilibrado en las economías centrales (de la zona euro). No obstante, la situación financiera por la que atraviesan los países periféricos demanda medidas estructurales urgentes que les permitan fortalecer su desempeño, advirtieron.

De acuerdo con Luis Guillermo Colín, investigador del departamento de Relaciones Internacionales del ITESM, sin estos cambios estructurales la Unión Europea no podría andar más rápido.

Es como una locomotora muy veloz que viene jalando a unos cuantos vagones que no tienen la misma capacidad para avanzar. Y uno de ellos, Grecia, se ha descarrilado , expuso Colín. Por ello, la tarea es ajustar los vagones para que puedan avanzar al paso del resto de la zona.