Los cambios estructurales que México requiere para mejorar su productividad y su crecimiento deben ser profundos y urgentes, coincidieron hoy aquí el subsecretario de Hacienda, Alejandro Werner, y el vicepresidente del BID, Santiago Levy.

Werner se refirió en particular a la baja que se anticipa tendrán las exportaciones mexicanas al mercado estadounidense como resultado de la reciente crisis económica.

'En los próximos cinco años, el crecimiento del consumo y sobre todo el consumo de bienes duraderos en Estados Unidos, va a ser menor a lo que se dio previo a la crisis', dijo el funcionario a periodistas.

Esta baja tasa, indicó, representa un reto para incrementar la penetración de los productos mexicanos en el mercado estadounidense y buscar esa misma apertura en otros destinos.

'Por eso hay que fortalecer la demanda doméstica y también el acceso de nuestro productos a muchos otros mercados', agregó.

Antes, durante su participación en un foro organizado por el Instituto Brookings, Werner se refirió a la necesidad de realinear la dependencia del gobierno sobre el petróleo a los cambios estructurales 'significativos'.

Levy se refirió por su parte a la situación que presenta el sector informal, el cual dijo ha estado creciendo a tasa más rápida que el sector formal y con ello el empleo informal.

Citó cifras según las cuales el número de establecimientos comerciales informales entre el 2003 y el 2008 superó en casi 10 a uno al número de establecimientos formales.

El vicepresidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dijo que la situación se ha convertido en un círculo vicioso, por considerar que muchos de los programas sociales alientan tal situación. 'Es un problema estructural', sostuvo.

Para Levy, el problema de México 'es un problema de productividad y se encuentra no el ámbito macroeconómico, sino microeconómico'.

RDS