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Urge una nueva Convención Nacional Hacendaria, plantean
Tiene que hacerse bajo la premisa de que se debe detonar la economía e impulsar el desarrollo de cada uno de los estados, no sólo de algunos.

Es necesario que se vaya delineando una nueva Convención Nacional Hacendaria, en la que se pueda replantear la estructura de los ramos 28 de Participaciones y el 33 de Aportaciones para las entidades federativas, esto pese a que, por ahora, no es momento de replantear el pacto fiscal.
Expertos en finanzas subnacionales coinciden en que la Ley de Coordinación Fiscal debe renovarse, pues tiene más de 40 años en el país —entró en vigor en 1978 durante el gobierno de José López Portillo—, con lo que es necesario que se replantee la redistribución de los ingresos a los estados y municipios.
“Sí se deben hacer ajustes a esta ley, pero no en la medida que proponen algunos gobernadores de distribuir el ingreso de acuerdo con lo que produzca o a lo que generen a la Federación”, comentó Abimael Zavala Martínez, socio director del Despacho Zavala Abogados.
Consideró que la convención hacendaria debe hacerse bajo la premisa de que se debe detonar la economía e impulsar el desarrollo de cada uno de los estados, no sólo de algunos.
Recientemente, los gobernadores de Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila y Jalisco se pronunciaron para modificar el esquema fiscal bajo el que opera la federación, pues consideran que aportan muchos ingresos y reciben “migajas”.
Se debe cambiar fórmula
Pedro López Elías, presidente y socio fundador de López Elías Finanzas Públicas, dijo que lo más importante que se debe plantear en la convención es la fórmula bajo la cual se calcula la distribución de los recursos del ramo 28 de Participaciones.
“Es un hecho que a los estados les conviene un esquema federalizado, pero lo que se debe cambiar es la fórmula, la cual se basa en dos aspectos: la población que hay en cada estado y los incentivos fiscales por hacer bien su trabajo. Pero con dicha fórmula, el nivel de desigualdad se acrecienta y es más evidente entre estados”.
Indicó el caso de Nuevo León y Chiapas. En la primera entidad hay alrededor de 5.53 millones de habitantes, mientras que en Chiapas 5.64 millones. Por el ramo 28, se estima que Chiapas reciba en este año 34,000 millones de pesos y Nuevo León 43,000 millones de peos, “si bien la diferencia no es amplia, el problema es que en Chiapas existen 4.7 millones de personas en situación de pobreza y en Nuevo León 77,000”.
Es decir, es una situación dramáticamente injusta y la situación es muy similar entre cada estado del norte y del sur, destacó López Elías.
Ricardo Gallegos Miranda, director de Finanzas Públicas e Infraestructura de HR Ratings, coincidió en que la convención hacendaria ayudaría a cambiar no sólo la forma del pacto fiscal, sino el fondo de cómo está estructurado.
“El pacto fiscal debe tratar de redefinir la manera en la que estamos organizados, es decir, qué se incluye en la fórmula, la distribución, el coeficiente, la información y con ello se atacarían no sólo la forma, sino el fondo y se tomarían mejores decisiones”.
Mencionó que 80% de la recaudación federal participable se la quedan los estados y 20% los municipios, “la discusión no debe estancarse en cuánto deben quedarse los estados, sino también cómo se distribuye a los municipios y si el sacrificio que hacen es suficiente”.

