Los líderes de la Unión Europea (UE) se esforzaron el jueves para acordar una respuesta común al alza de los precios de la energía, una situación que ha abierto discusiones sobre los objetivos de cambio climático del bloque y ha dividido a los países sobre si la crisis de precios justifica una revisión de las reglas del mercado energético de la UE.

La Comisión Europea publicó la semana pasada un documento al que llamaron “caja de herramientas” que describe algunas medidas que los gobiernos pueden implementar y que los líderes de la UE debatieron ayer.

Entre las medidas descritas en ese documento estaban: 1) Realizar pagos de emergencia a los hogares en dificultades para ayudarlos a hacer frente, tal vez mediante cupones, y permitir que los consumidores difieran el pago de facturas. 2) Reducir o suspender impuestos sobre la electricidad, el gas y otras fuentes para hogares vulnerables. 3) Brindar apoyo directo a las personas que utilizan un nivel mínimo en consumo de energía. Y 4) Apoyar a las industrias siempre que ello no distorsione la competencia ni altere el mercado de comercio de carbono de la UE.

La mayoría de los países ya ha elaborado planes de acción de emergencia para proteger a sus consumidores, por ejemplo, recortes de impuestos sobre la energía y apoyos económicos para los hogares más pobres.

Unión Europea, desunida

La verdadera polémica está en las medidas de largo plazo. Los países están divididos sobre las medidas que debería tomar la UE para protegerse contra futuros picos de precios.

“La Comisión debería evaluar si ciertos comportamientos comerciales requieren más acciones regulatorias”, se lee en las conclusiones.

Polonia, por ejemplo, quiere que Bruselas investigue el comportamiento de Gazprom (una empresa controlada por el gobierno de Rusia que se ha convertido en la mayor compañía de transporte, almacenamiento, transformación y comercialización de gas natural y otros hidrocarburos en el mundo). Creen que la empresa es responsable de los aumentos del precio del gas en Europa.

Pero hay otros países como Alemania y los Países Bajos que desconfían de revisar las regulaciones de la UE pues consideran que se trata de una crisis a corto plazo.

La Comisión dijo que espera que los precios del gas se estabilicen a un nivel más bajo en abril próximo y se comprometió a estudiar el tema.

El bloque pragmático

España, Italia y Grecia proponen un nuevo sistema de compras conjuntas de gas entre los países de la UE para formar reservas estratégicas.

España, por ejemplo, quiere que las instituciones avancen más rápido en la definición de medidas para enfrentar la crisis.

“En el gobierno de España nos gustaría ir más rápido, pero también en Bruselas y en la UE los pasos se dan a un ritmo menos intenso del que desearíamos”, dijo el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez.

En la visión de Sánchez, el conjunto de propuestas lanzado la semana pasada por la Comisión Europea es “un buen primer paso”.

La lucha por la respuesta de la UE a la crisis de los precios de la energía se retomará en una reunión de emergencia de los ministros de energía de la UE el próximo 26 de octubre.

Banco Mundial ve riesgo de inflación

Los precios de la energía seguirán aumentando lentamente en el 2022, después de subir más de 80% este año, lo que genera riesgos a corto plazo para la inflación global en muchos países en desarrollo, dijo el jueves el Banco Mundial en su documento “Perspectiva de Mercados de Materias Primas”.

El banco multilateral dijo que los precios de la energía deberían comenzar a bajar en la segunda mitad del próximo año y, con ellos, los precios de alimentos y metales.

“El aumento de los precios de la energía plantea importantes riesgos a corto plazo para la inflación mundial y, si se mantiene, también podría influir en el crecimiento de los países importadores de energía”, dijo Ayhan Kose, economista jefe y director del Grupo de Perspectivas del Banco Mundial.