Estados Unidos creó muchos menos empleos de los esperados en agosto, lo que prepara el escenario para que la Reserva Federal lance la semana próxima nuevos estímulos para impulsar a la mayor economía del mundo y asesta un revés a las aspiraciones de reelección de Barack Obama.

El Gobierno dijo el viernes que la economía creó 96,000 empleos en agosto, muy por debajo de los 125,000 esperados por los economistas consultados por Reuters.

Si bien la tasa de desempleo bajó a un 8.1% desde el 8.3% registrado en julio, eso se debió mayormente a que más personas dejaron de buscar trabajo.

El débil tono del informe de agosto fue reforzado por las revisiones a la baja de las cifras de junio y julio, que mostraron que se crearon 41,000 empleos menos de lo estimado inicialmente.

La tasa de participación de la fuerza laboral, el porcentaje de personas que tienen empleo o están buscando uno, cayó a un 63.5% y alcanzó su menor nivel desde septiembre de 1981.

Los datos son un balde de agua fría para la campaña de Obama de cara a las elecciones de noviembre, porque la debilidad de la economía es una de las principales preocupaciones de los votantes.

La economía estadounidense ha experimentado tres años de crecimiento tras salir de la recesión en la que estuvo atrapada entre el 2007 y el 2009, pero la expansión ha sido lenta y la tasa de desempleo permanece sobre el 8% desde hace tres años, la racha más larga desde la Gran Depresión.

¿ESTÍMULO?

El presidente de la Fed, Ben Bernanke, dijo la semana pasada que el estancamiento del mercado laboral es una "preocupación grave", lo que alimentó las expectativas de que se lance un nuevo plan de estímulo en el encuentro del próximo miércoles y jueves.

"La cifra probablemente es lo suficientemente débil como para que la Fed piense en más alivio cuantitativo", dijo David Sloan, economista de 4Cast.

"La Fed es menos propensa a reaccionar a sorpresas en el mercado, pero este es ciertamente un informe decepcionante y aumenta las posibilidades de un tercer alivio cuantitativo, que ya eran razonablemente altas", agregó.

La tasa de desempleo tocó un máximo del 10% en octubre del 2009, pero el ritmo de caída se ha estancado este año.

Los economistas creen que la desocupación no cede más por el temor al llamado "abismo fiscal" -una serie de reducciones de gastos y vencimientos de recortes impositivos por 500,0000 millones de dólares que entrarían en rigor a inicios del próximo año- y a la crisis europea.

La creación de puestos de trabajo de agosto fue débil en todos los sectores: el manufacturero perdió 15,000 puestos y anotó su primera caída de empleo desde septiembre del año pasado.

Las cifras de julio sobre el empleo en la industria estuvieron infladas porque las automotrices no realizaron su habitual receso, explican los economistas.

La construcción abrió apenas 1,000 empleos y las contrataciones de trabajadores temporales cayeron en 4,900, en la primera baja desde marzo.

Las nóminas del Gobierno se redujeron en 7,000 y sumaron su sexta caída mensual consecutiva.

RDS