El Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero (CESF) señaló como un peligro para la economía y el sistema financiero el proceso de normalización de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, ya que podría generarse una salida de flujos de capital que en los últimos años han ingresado a economías emergentes, incluyendo a la mexicana.

Ante este panorama difícil, el CESF consideró necesario reforzar los procesos internos de control y seguimiento de los riesgos crediticios por parte de las instituciones financieras, para evitar el sobreendeudamiento de los acreditados.

Principalmente debido a los riesgos derivados de los productos de crédito en las que se han identificado ciertas alarmas.

El Consejo expuso que ese tipo de productos tienen características que aumentan la certidumbre de cobro del acreedor a nivel individual, pero que generan externalidades que terminan afectando al sistema en su conjunto.

Durante la reunión que presidió Luis Videgaray, secretario de Hacienda, el CESF actualizó el balance de riesgos para el sistema financiero y aprobó el informe anual que presentará al Ejecutivo.

Se contó con la presencia del gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, los miembros del Consejo que se creó en julio del 2010 y que fue elevado a rango de ley con la reforma financiera.

DIVERSIFICAR CARTERAS

Respecto de los riegos a nivel local, no se da cuenta de que se haya tratado el tema de Banamex por el fraude de Oceanografía, ni tampoco sobre el nombramiento del secretario ejecutivo que tendrá el CESF según la reforma financiera.

Sólo se informó que se puso de relieve la importancia de que algunas instituciones sigan diversificando sus carteras y líneas de negocio, así como su liquidez.

En la décima quinta sesión ordinaria se matizó que los descuidos en los procesos de originación, así como en la evaluación de la calidad crediticia de las contrapartes, pueden provocar sobreendeudamiento de los acreditados y una subestimación de los riesgos en que incurren los acreedores.

En cuanto a la economía global señalaron que durante el trimestre en curso las perspectivas de crecimiento económico en las economías avanzadas continuaron mejorando, así como el balance de riesgos en Europa.

Sin embargo, no dejaron de reconocer que continuó la volatilidad en los mercados financieros internacionales asociada a la reducción en el ritmo de compra de activos financieros por parte de la Fed y al menor dinamismo de las economías emergentes.