El secretario del Tesoro Steven Mnuchin sostuvo este martes ante el Senado, que la economía de Estados Unidos enfrenta "riesgos de daños permanentes" si se extiende el cierre de los negocios por el coronavirus.

Durante la audiencia virtual ante la Comisión de Banca del Senado, los dos principales responsables económicos de Estados Unidos, Mnuchin y el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, respondieron a los legisladores sobre la implementación de los multimillonarios esfuerzos de ayuda para capear la crisis.

"Sin una reapertura hay un riesgo de daños permanentes", afirmó Mnuchin, proyectando que en el segundo trimestre de este año indicadores como el desempleo seguirán siendo negativos.

"Hemos tomado medidas sin precedentes al tener que cerrar partes muy importantes de la economía", señaló el secretario.

Mnuchin adoptó un tono más sombrío de lo que el gobierno suele utilizar en un año electoral, en el que el presidente Donald Trump aspira a ser reelegido en las elecciones de noviembre.

"Es importante comenzar a llevar a la gente al trabajo de una forma segura", afirmó después de que el desempleo pasó de un 3.5% en febrero a un 14.7% en abril.

Mnuchin advirtió que las cifras de empleo van a seguir deteriorándose antes de que se vea una mejora.

Un crispado debate entre los dos grandes partidos —Republicano y Demócrata— se dejó ver en la forma de gestionar la pandemia.

La oposición defiende mantener el cierre de negocios para evitar los contagios, y los republicanos, con el presidente a la cabeza, volver a funcionar a un ritmo normal.

¿Cuántos trabajadores deben dar sus vidas para aumentar en medio punto el PIB?, planteó el senador demócrata Sherrod Brown.

Mnuchin se defendió afirmando que "ningún trabajador debería dar su vida por ello" y se quejó de que ese emplazamiento era "injusto".

Trump presiona a varios estados, especialmente a aquellos gobernados por los demócratas, para que relajen las restricciones impuestas para contener el coronavirus, que ha dejado más de 90,000 muertos en Estados Unidos, el país del mundo con más fallecidos en la epidemia.

Mnuchin señaló que el gobierno está trabajando con los gobernadores y que espera que la situación mejore en el tercer y cuarto trimestre.

La audiencia tiene como objetivo revisar la implementación de un paquete de ayuda por 2 billones de dólares aprobado a finales de marzo por el Congreso para enfrentar la crisis.

Los demócratas, que dominan la cámara baja, aprobaron la semana pasada un nuevo plan de estímulo por 3 billones de dólares, pero los republicanos que controlan el Senado afirman que sería prudente esperar a que el primer paquete haga efecto antes de entregar más ayuda.

"Bajo presión"

En tanto, el presidente de la Reserva Federal, expuso su visión de la crisis, en un ambiente menos tenso, en el que advirtió que pueden ser necesarias más acciones para apoyar la economía, dependiendo de cómo se desarrolle el retorno a una actividad plena.

Bajo su mandato la Fed bajó prácticamente a cero sus tasas, se lanzó en un programa ilimitado de compra de bonos y extendió su programa de préstamos incluyendo también a las pymes (pequeñas y medianas empresas), muy afectadas por las medidas de confinamiento.

En sus alocuciones Powell ha destacado que este choque a la economía es diferente de otras recesiones, como la Gran Depresión de hace un siglo, o la crisis de las hipotecas que sacudió la economía estadounidense la década pasada.

Sin embargo, admitió que el sector inmobiliario está siendo afectado.

"Estamos viendo que la industria inmobiliaria está bajo una gran presión", señaló.

El nuevo paquete de ayuda que los demócratas buscan impulsar incluye una partida para ayudar a los hogares a hacer frente al pago de alquiler e hipotecas, en un momento en que un 46% de los desempleados no tiene 400 dólares para hacer frente a una emergencia, según las cifras de la Fed.